El costo de conseguir los alimentos a menor precio

El salario de la mayoría de los panameños a duras penas alcanza para comer.


El salario de la mayoría de los panameños a duras penas alcanza para comer, sin embargo, en los establecimientos prevalece el factor económico a la hora de elegir un producto.

Los consumidores se encuentran en una encrucijada, ya que por un lado las autoridades venden la idea de que comprar en las ferias libres y en los mercados sale más barato, pero cuando asisten a estos lugares, no existen las estructuras, y los alimentos están en el suelo, lo que puede ser perjudicial para la salud.

En el Mercado de Abastos es frecuente ver alimentos en el piso. /Foto Archivo

 

Según los expertos, lo que sucede es que se está dividiendo más a las clases sociales y, por ende, el pobre se ve limitado a no poder comer sano ni saludable, debido a que los precios siguen siendo los campeones.

Para el presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, el sistema es inhumano y hasta humillante, porque las mismas personas que hacen largas filas debajo del sol y la lluvia para comprar una bolsa de arroz, después tienen que ir a los minisúper y supermercados a hacerle frente a la especulación.

"Existe un tinte político cuando se habla de ofrecer comida barata a la población", aseguró el representante de los consumidores.

 

A pesar de que en campaña electoral, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, prometió que los panameños se iban a ahorrar $58 con la regulación de precios, hasta el momento eso está lejos de la realidad que viven los panameños, día a día.

Por el contrario, los informes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) sobre la Canasta Básica Familiar (CBF) de alimentos en los distritos de Panamá y San Miguelito, demuestran que su precio aumentó $7.13 y la del resto del país $4.58 en un año.

En un inicio, la medida de regulación también buscaba mitigar la especulación y que los consumidores tuvieran acceso a productos alimenticios con precios más bajos.

 

Yoris Morales, presidente de la Sociedad Comercializadora de Alimentos del Mercado de Abastos, hizo énfasis, en lo contradictorio de la medida y explicó que en estos momentos, la cebolla que cuesta 80 centavos la libra, debería estar en 40 centavos, si existiera un sistema de libre mercado.

Añadió que el control ha distorsionado más los precios sin beneficiar a los consumidores, productores y empresarios.

Incomparable

Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de Tierras Altas, comparó los mercados nacionales con el de São Paulo, en Brasil, el cual tuvo la oportunidad de visitar, e indicó que a diferencia de los de aquí, están "para comerse el piso de lo pulcro y limpio que se encuentran".

 

El también productor de cebolla recordó que aquí es a los poderosos a los que menos les interesa que el Estado invierta en infraestructura para ofrecer alimentos económicos y de buena calidad.

"Han pasado tantos años y el tiempo sigue pasando, mientras que el 'basurero municipal' Mercado de Abastos sigue en las mismas condiciones, lo que no deja ninguna competencia", señaló.

Diferentes sectores han llegado a la conclusión de que no hay la intención de mejorar las infraestructuras de los mercados y las ferias libres, ya que el negocio económico es más importante que tener un mercado acaparado que ofrezca muy malas condiciones.

Proyectos paralizados

La Cadena de Frío, una promesa de campaña del expresidente Ricardo Martinelli, por la cual se pagó 277 millones de dólares, ha estado paralizada por el actual gobierno.

El Estado se ha visto perjudicado por la paralización de obras por más de $1,500 millones, cuya construcción se inició durante el gobierno anterior.

Merca Panamá es uno de los megaproyectos que se han reactivado, aunque el tiempo perdido ha dejado sus consecuencias económicas.

Recientemente, la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional recomendó un presupuesto de funcionamiento para la Cadena de Frío de 7 millones 309 mil dólares, correspondiente a la vigencia 2017, lo que duplica lo destinado en 2016, que era 3 millones 118 mil dólares.

Pero la gran pregunta que todos se hacen es cuándo va a empezar a funcionar el mercado nuevo, que busca reducir las pérdidas poscosecha.

Augusto Jiménez, de Tierras Altas, es de la opinión que lo único que se conoce de ese lugar son los nombramientos de funcionarios.

Informó que desde hace tres años y medio, están en espera de cajas de almacenaje de cebolla, que por la burocracia aún están en presupuesto.


Contradicción

80 centavos cuesta la libra de cebolla con el control de precios en el mercado.

40 centavos debe costar la libra de cebolla, actualmente, según los comercializadores.


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Autor
Clarissa Castillo/clcastillo@epasa.com/@Claricastillo28
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