Argentina aspira a convertirse en un referente internacional pese a contar entre sus fronteras con una de las principales redes de trabajo esclavo y negocios ilegales del mundo, que acentúan la inseguridad, impiden despegar al país y dañan a los sectores más desfavorecidos, víctimas de la trata de esclavos.
Un entramado detrás del que se encuentra "gente con mucho dinero" y empresas que explotan en situación de esclavitud a ciudadanos en una situación vulnerable. Este es un tema candente en Argentina después de que en varias ocasiones ardieran estos centro de trabajo ilegales con el resultado de víctimas mortales.
Esta lacra salpica incluso a la firma familiar de la primera dama argentina, Juliana Awada, cuyo sello figuraba en una lista de empresas que supuestamente recurrieron al trabajo esclavo.
La política del nuevo Ejecutivo, en colaboración con la Interpol, parece caminar hacia debilitar este músculo para intentar eliminar el problema.
Por su parte, Ezequiel Conde, integrante de la Fundación Alameda -una de las ONG más implicadas en la lucha contra el trabajo esclavo- y presidente de la Federación de Sociedades Textiles, es más crítico. El activista asegura que pese al paso de los años y Gobiernos, los accidentes o clausuras en este tipo de establecimientos ilícitos, la situación "está exactamente igual". "No se ha tomado ninguna medida, ningún accionar de ninguna política pública para llevar adelante el combate contra el trabajo esclavo", dijo Conde en declaraciones a Efe. El activista remarcó que "casi un 80 % de la mano de obra en costura que tiene Argentina es en negro" por lo que tacha de "show mediático" las políticas gubernamentales y acusa de no prestar apoyo real a las víctimas una vez detectada esta situación, precipitando su reinserción en otra red de tratas. "No existe ninguna denuncia fuerte contra las marcas que utilizan trabajo esclavo ni ninguna denuncia ejemplar porque todo el mundo sabe que la clausura se volverá a levantar en cualquier momento y que todo se arregla mediante coimas (sobornos) a los organismos inspectivos", agregó. Estos delitos proliferan con mayor fuerza en las principales ciudades del país para garantizar la comercialización. "Argentina tuvo durante los últimos 12 años un crecimiento bastante exponencial de todo lo que significan las mafias organizadas", agregó Conde. Alameda coincide en que para solucionar esta problemática hay que hacer regir la ley hasta el final, como CIAI, remarca la necesidad de construir un Parque Industrial de la Confección.
Polos sectoriales que a través de cooperativas permitan "desarrollar formatos productivos de ultima generación en condiciones de trabajo digno", que además, incorporen "calidad de producto y diseño para posicionar y proyectar esta industria en el mercado regional".
