Dos terceras partes de los empresarios británicos apoyan el rechazo del primer ministro, David Cameron, a un nuevo tratado de la Unión Europea sobre disciplina fiscal para sus países miembros, según reveló ayer una encuesta.
El estudio fue efectuado por el Instituto de Directores (IoD, sus siglas en inglés) entre 1,068 de sus miembros entre los pasados días 16 y 21 de diciembre.
De los encuestados, un 77% asegura que el “premier” conservador británico tomó la decisión correcta cuando se convirtió en el único dirigente de la UE que se negó a apoyar un pacto fiscal para superar la crisis de la deuda en la eurozona, frente a un 19% que cree que Cameron se equivocó.
Entre otras razones, el Reino Unido justificó sus actos alegando que no se aceptaron las salvaguardas que pedía para la City o centro financiero de Londres, lo que fue criticado por la oposición y por el Partido Liberal Demócrata, socio minoritario en el Ejecutivo de Londres.
De ese 77% que apoya a Cameron y que, al mismo tiempo, cree que esa decisión ha cambiado la relación de este país con la UE, un 53% considera que ese cambio será negativo, y otros 33% lo considera positivo para el Reino Unido.