El endeudamiento empresarial en los Estados Unidos creció en el tercer trimestre al ritmo más lento de este año conforme la crisis de deuda soberana de Europa afectaba los mercados financieros, según los datos más recientes de la Reserva Federal.
La deuda de mercados de crédito de compañías no financieras, desde instrumentos negociables a corto plazo hasta bonos y préstamos bancarios, creció a un ritmo anual de 4.5%, en comparación con 6.9% del trimestre anterior y 4.9% del mismo período del año pasado, dijo ayer el banco central en Washington en su informe sobre flujo de fondos. El monto en circulación alcanzó un récord de $7.63 billones.
El temor a que los gobernantes europeos no logren evitar un contagio que amenaza a la moneda común de la región lleva a los inversores a rehuir el riesgo, lo que eleva los rendimientos relativos de la deuda con denominación en dólares y limita el acceso de los menos solventes. Si bien el crecimiento de las obligaciones se desacelera, el aumento del último trimestre sigue superando el incremento de 4% de 2010 en momentos en que los tesoreros de las firmas de mayor calificación aprovechan costos crediticios que alcanzaron niveles mínimos.
“En el mercado de deuda empresarial hubo vacilaciones debido a los problemas de Europa”, que limitaron en especial las ventas de préstamos y bonos de alto riesgo y elevado rendimiento, dijo ayer en entrevista telefónica John Lonski, economista jefe de Moody’s Capital Markets Group en Nueva York.
El incremento “en realidad no (fue) tan malo”, sobre todo en comparación con la caída de 1.8% de 2009 luego de que los mercados acusaran recibo de la quiebra de Lehman Brohers Holdings Inc., dijo. “La emisión neta aún no se ha contraído de forma alarmante.
La venta de bonos empresariales estadounidenses declinó 38%, a $194,400 millones, en el tercer trimestre, mientras que había sido de $313,000 millones en los tres meses que finalizaron en junio.
La emisión de grado de inversión cayó 23%, a $169,200 millones, en comparación con un descenso de 72%, a $25,200 millones, del sector de alto rendimiento. La venta de préstamos apalancados declinó 47%, a $107,600 millones.