La impopular reforma de las pensiones, que incrementa la edad de jubilación de las mujeres desde los 55 hasta los 60 años, entró en vigor ayer sábado en Ucrania.
A partir de ahora, la edad de jubilación de las mujeres avanzará seis meses por cada año que pase desde hoy, de manera que la reforma se completará de forma progresiva en diez años, según indican agencias locales.
Otro aspecto de la reforma prevé el incremento del mínimo de años cotizados que se exigen a los jubilados para obtener el derecho a la pensión, que pasa de 20 a 30 años para las mujeres, y de 25 a 35 años para los hombres.
La mayoría de la población no apoya la reforma, según todos los sondeos de opinión, pero el gobierno sostiene que no hay otra salida: el Fondo de Pensiones ya es deficitario y dado el envejecimiento de la población la situación solo puede empeorar.