El desarrollo de la interconexión con Colombia conducirá a la integración de los mercados andino y centroamericano con los consecuentes beneficios, no sólo para los agentes de los dos países, sino también en términos de la optimización de los recursos disponibles en toda la región, según las autoridades.
La finalización de la primera etapa del proyecto (300 MW) está prevista para el primer trimestre del 2015, lo que indica que necesitarán 2 años aproximadamente para adelantar la obra.
Con respecto a la posible afectación del área selvática de Darién y los lugares por los que pasará la línea, ETESA informó que, como complemento, se evalúan soluciones técnicas que minimicen los posibles impactos y permitan evitar perjuicios al área y la generación de servidumbre en esta zona.
Una vez definido el corredor ambiental se realizará el Estudio de Impacto Ambiental y Social, con el objeto de presentar a la autoridad correspondiente la evaluación de los elementos del medio ambiente (físico, biótico y social) que puedan tener cambios por el proyecto, la información específica de los recursos naturales que van a ser usados, aprovechados o afectados y la evaluación de los impactos que puedan producirse.
La línea será desarrollada con una tecnología conocida como transmisión de energía en corriente directa.