Un llamado de atención hacen economistas al Gobierno Nacional para tomar las medidas necesarias con la finalidad de garantizar la seguridad jurídica y, por ende, el grado de inversión del país, ante la falta de políticas públicas para enfrentar la desaceleración, así como la poca transparencia en cuanto al manejo de los escándalos internacionales.
Para que a un país se le disminuya su grado de inversión hay ciertos indicadores que los organismos internacionales toman en cuenta, tanto políticos como económicos y sociales, además de la capacidad que tiene el Gobierno de pagar la deuda pública.

"Tenemos que cuidar de forma integral la imagen país, en la que se toma en cuenta necesariamente la seguridad jurídica, transparencia en inversiones e incluso la separación de poderes, pero si el Gobierno no entiende esto, entonces está poniendo en riesgo el grado de inversión que nos costó tanto poder alcanzar", indicó el economista Raúl Bethancourt.
La calificadora de riesgo Standard and Poor's (S&P) otorgó al país el grado de inversión BBB, lo que representa parámetros de protección adecuados.
Sin embargo, "independientemente de que Panamá sea el segundo país con mayor crecimiento, después de República Dominicana, no podemos confiarnos, y las autoridades tienen que tomar medidas tendientes a garantizar el grado de inversión y seguridad jurídica en el país", señaló el economista.
Y es que en Panamá se ha afectado la seguridad jurídica, según denuncian los inversionistas, basados en el cierre de Campos de Pesé, también en el caso de Barro Blanco, donde se firmó un acuerdo con los indígenas, sin tomar en cuenta a la empresa que había realizado la inversión principal.
Ante estas medidas que ponen en riesgo la seguridad jurídica, se arriesgan las inversiones tanto nacionales como extranjeras, destinadas a proyectos de generación eléctrica o minería, a los cuales se oponen grupos originarios.
La economista y expresidenta del Consejo Nacional de la empresa privada (Conep), Elisa Suárez, señaló que precisamente estos dos sectores, como el de generación de energía y tema minero, son puntos grises dentro del panorama porque "no sabemos qué va a pasar".
Aunado a este tema, también se registraron escándalos a nivel internacional que afectan la imagen del país, como el caso Waked y Mossak Fonseca, sin que las autoridades hayan dado una explicación transparente y que podría afectar la economía del país.
"Hemos tenido problemas con la ineficiencia en la gestión pública, ya que no solo se trata de reiniciar proyectos de manera tardía, sino que no hay claridad por parte del Gobierno de hacia dónde va, cuál es la prioridad nacional, y eso está afectando la dinámica de la economía", señaló la economista Maribel Gordón.
A pesar de que el Gobierno bajó su previsión de crecimiento, para muchos expertos, sigue siendo conservador un 5.6% ante la disminución de tránsitos por el Canal, la desaceleración en el sector construcción, financiero y en la Zona Libre de Colón.
Indicó que, aunque la perspectiva de crecimiento sea de 5.6%, los indicios de la gestión económica siguen siendo preocupantes, ya que puede afectar el grado de inversión, la tasa de empleo y los ingresos para atender las demandas sociales.
Autoridades indican que grado de inversión no está en peligro
Raúl Moreira, del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), señaló que la baja en la previsión de crecimiento de la economía panameña y la desaceleración de algunos sectores no afecta el grado de inversión como país, en este momento, ya que diferentes agencias calificadoras de riesgo han venido a Panamá y han mostrado su confianza en el futuro de la economía y reafirmado su grado de inversión. “Además, la deuda panameña se cotiza a niveles más bajos a nivel internacional, lo que confirma la confianza en nuestra economía”.
Sin embargo, la calificadora de riesgo Standard and Poor’s (S&P) confirmó el grado de inversión de la República de Panamá en BBB con perspectiva estable, basada en las sólidas perspectivas de crecimiento de la economía panameña, entre otros factores.
“Nuestro pronóstico es que la economía panameña podría continuar creciendo alrededor de 6% en los siguientes dos años”, destacó la agencia en su último informe, según informó el MEF.
