Los funcionarios italianos fueron ayer a la huelga en protesta por el plan de ajuste de más de 30,000 millones de euros del Gobierno tecnócrata de Mario Monti, que se espera que sea aprobado de modo definitivo esta semana por el Parlamento.
El paro de ayer al que estaban llamados los profesores, médicos, enfermeros y administrativos, es la réplica en el sector público del celebrado hace exactamente una semana por los trabajadores de las empresas privadas.
La huelga, convocada por los principales sindicatos del país, estuvo acompañada de manifestaciones en varias ciudades de Italia, la principal, ante la Cámara de los Diputados (baja) en Roma, donde el viernes el plan de austeridad recibió su primer “sí” parlamentario.
En esa concentración, la líder del principal sindicato del país, CGIL, Susanna Camusso, anunció que también el día de Nochebuena, el próximo 24 de diciembre, saldrán a la calle para protestar contra el plan de ajuste, que contempla, sobre todo, un endurecimiento del sistema de pensiones y reformas impositivas.
“El 24 estaremos en la calle, no para arruinar la Navidad a nadie, sino porque para los trabajadores afectados por el plan de ajuste no será una Navidad tranquila”, comentó Camusso.
“El Gobierno tiene que bajar del estrado de catedrático (el Ejecutivo de Monti está compuesto básicamente por profesores de Universidad) y venir con la gente normal, a discutir con los sindicatos”, agregó.
En esa concentración en Roma, los médicos portaron una pancarta en la que se podía leer “Quién paga el plan de ajuste? Los viejos conocidos”.