Unos 5,900 pequeños ganaderos del país, que se dedican a la producción de leche y de carne, se podrían ver afectados si la clasificación del producto, que se establece en el proyecto de ley N.°453, se hace obligatoria.
La iniciativa de tipificar la carne según su peso y calidad es impulsada por la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), pero de manera voluntaria, sin embargo, los veterinarios, quienes estarán encargados directamente de la identificación del producto, abogan por que se haga de manera obligatoria.
Aquiles Acevedo, presidente de la Anagan, explicó que la carne de ternero o animal menor de 12 meses sería la de mayor calidad y se identificaría con una T, le seguiría la del ganado de dos años y medio con la nomenclatura AA, luego la de res de más de dos años y medio, que se distinguiría con la letra A.
Además, las nomenclaturas B y C corresponderían a la categoría de carne comercial.
Carencia
La Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan) asegura que hay pequeñas fincas que no poseen los recursos para desarrollar la genética necesaria para producir carne de la mejor calidad, y no se les debe castigar.
