Las remuneraciones en el país crecieron 3.9% de enero a diciembre de 2016, comparado con el 2015. En la provincia de Panamá (Centro, Este, Oeste y el distrito de San Miguelito) registraron un incremento de 2.3% y en el Resto de la República de 8.7%, de acuerdo con un informe de la Contraloría General de la República publicado ayer.
La industria manufacturera pagó 729 millones 139 mil dólares, unos 27 millones 627 mil dólares más. Así mismo, el comercio al por mayor pagó un total de 690 millones 961 mil dólares, por encima de lo remunerado en 2015, que fue de 683 millones 44 mil dólares.
Mientras que en el comercio al por menor el incremento fue de 6.9%, con un monto de 990 millones 961 mil dólares y en el sector de hoteles y restaurantes se registra un aumento de 0.1% al pagar esta industria 314 millones 625 mil dólares.
En otros servicios también creció la cifra en remuneraciones alcanzando los 1,166 millones 953 mil dólares, una cantidad 1.7% mayor que la de hace un año.
Las cifras de la Contralotría contrastan con la tasa de desempleo (5.5%) que se ha incrementado y los reportes de los empleadores de distintos sectores que indican pérdidas de miles de puestos de trabajo; como por ejemplo en la industria de la construcción, en casinos, en Zona Libre de Colón (ZLC), en la industria, en el sector hotelero, etc.
La Cámara Panameña de la Construcción (Capac)asegura en materia laboral, la tasa de ocupación cayó del 22.7% al 21.1% en el primer trimestre del 2016 con respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el estudio especializado.
El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) indicó en marzo de este año 2017 que la industria manufacturera se contabilizan 6,000 empleos perdidos, en el último año.
Ayer los empresarios de la Zona Libre de Colón (ZLC) expresaron su preocupación por la ola de criminalidad en la provincia producto de los más de 15 mil despidos que se han registrado por el cierre de empresas, tal como lo señaló la presidenta de la Asociación de Usuarios, Usha Mayani.
La empresaria aseveró que el cierre de empresas tradicionales en la Zona Libre ha generado un aumento de la pobreza, hambre y, por consiguiente, de los actos de violencia.
Además, más de dos mil trabajadores han perdido su empleo en la industria de los juegos de azar, lo que refleja la crisis que atraviesa este sector, de acuerdo con la Asociación de Administradores de Juegos de Azar de Panamá (Asaja).