El estancamiento de más de 3,500 millones de dólares en el país ha afectado el dinamismo de la economía, generando que los principales pilares económicos se mantengan a la baja, lo que afecta directamente la generación de empleos formales y el cierre de empresas, según explican los expertos.
La deuda que mantiene el Gobierno con el sector privado asciende a más de 2,500 millones de dólares, lo que ha afectado a los pequeños contratistas, muchos de los cuales han tenido que declararse en quiebra, según explicó el exministro de Economía y Finanzas Frank De Lima.

El no pago de la deuda por parte del Gobierno a los empresarios, la tramitología y burocracia estatal son factores que inciden en la baja de los indicadores económicos.
De acuerdo con estadísticas de la Contraloría General, hasta junio pasado el valor de las construcciones en Panamá disminuyó 11.1% en relación con igual periodo del año pasado, lo que indica que existe una merma en nuevas construcciones.
En cuanto al comercio exterior, registros indican que las exportaciones disminuyeron en el primer semestre 7.3%, así como un 13% en el movimiento de carga en los puertos nacionales.
El exministro aseguró que para que la economía recobre su dinamismo, es necesario que el Gobierno pague la deuda a los empresarios y así el dinero circule y genere mayor cantidad de empleos.
Para el experto en temas laborales René Quevedo el problema es que hay también una tendencia al aumento de la informalidad. De acuerdo con cifras oficiales, el desempleo hasta marzo registraba 5.6%.
"Existe una desaceleración en el tema económico perceptible desde todo punto de vista", aseguró, por su parte, la empresaria Elisa Suárez.
Indicó que cualquier cosa que ayude a agilizar la economía, ya sea en inversión pública, pago de deuda pública, agilizar trámites para que más proyectos se pongan en funcionamiento y haya más trabajo, es positivo.
"Esperamos que el Gobierno entienda que para echar adelante el país no puede ser cada uno por su lado, sino trabajar en alianzas público-privadas efectivas", aseguró.
Indicó que se necesitan políticas públicas coherentes, que brinden la seguridad jurídica necesaria para tomar decisiones de inversión que se deben tomar y, sobre todo, el diálogo.
De Lima señaló además la preocupación que existe por más de 1,000 millones en obras paralizadas, entre ellas, ciudad hospitalaria, el centro de convenciones de Amador, la Cadena de Frío, hospitales, entre otros.
"Lo desalentador es que la asignación presupuestaria de 2017 para la ciudad hospitalaria es de $30 millones nada más, lo que indica que va a seguir paralizada", aseguró.
También indicó que para el centro de convenciones de Amador hay una asignación de $30 millones, sin embargo, la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) tiene una partida presupuestaria para un nuevo centro en Azuero, con un costo de $200 millones.
Suárez señaló al respecto que es hora de que las autoridades tomen decisiones, ya sea, que se va a seguir con la obra o que le digan a la población que ya no se va a continuar con las mismas.
Paralización de obras estatales afecta crecimiento económico
”Ya han pasado dos años y todas las interrogantes políticas, legales que se tenían respecto a los proyectos, ya se debió subsanar”, dijo Suárez, ante la paralización de las obras.
“Lo que tenemos que ver es que se culminen o se diga que no se van a hacer”, aseguró la empresaria.
Destacó que “no podemos tener elefantes blancos por toda la ciudad sin definir, cuando ya les había costado a todos los panameños muchos millones de dólares, es hora de tomar decisiones, poner a funcionar estos proyectos”.
Por su parte, Aida Michelle Maduro, presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), indicó que “la tramitología es la que realmente tiene la economía un poco parada, sobre todo en tema de construcción”.
Para el economista Olmedo Estrada, el Gobierno tiene que reconocer la importancia del sector privado en el desarrollo económico del país y darle el respaldo con el pago de estas deudas.
