Los planes del Gobierno no incluyen un cambio de política económica que devuelva el dinamismo de años anteriores porque, a pesar de la desaceleración, las autoridades aseguran que el desempeño es saludable, por lo que el país crecerá 5.8%, el empleo 10%, con una inflación no mayor a 1.5%.
A pesar de esto, organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) ya rebajaron su previsión de crecimiento hasta 5.2% y 5.1%.
El titular de Economía y Finanzas, Dulcidio de La Guardia, considera incluso más positivos de lo esperado los resultados del primer trimestre, con un crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 6.2%.
Sin embargo, de 14 actividades económicas que analiza el MEF, nueve sufrieron una desaceleración, dos decrecieron y solo tres incrementaron su aporte al PIB.
Ernesto Carles, ministro de Trabajo, indicó que la generación de empleo crecerá 10%.
De La Guardia manifestó que se seguirá apostando a su centro de carga por su posición geográfica, a pesar de que los expertos han recomendado que la economía panameña debe diversificarse e integrar sectores abandonados, como la producción.
Para el economista Augusto García, sigue siendo un error dejar de lado al sector agro, ya que crea una dependencia de las importaciones y pone en riesgo la seguridad alimentaria.
"El reto de los panameños es enrumbar la política económica para que sea más integral", dijo.
Desaceleración
4.2 puntos porcentuales se desaceleró la construcción en el primer trimestre de 2017.
0.9 puntos porcentuales se desaceleró la intermediación financiera.
