La huelga general convocada para el próximo 6 de abril por la Confederación General del Trabajo (CGT) en protesta contra el Gobierno argentino sumó ayer la adhesión de una de las dos alas en la que está dividida la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), la segunda mayor entidad gremial del país.
"Vamos a ser parte del paro del 6 de abril porque creemos que tiene que ser un plebiscito inapelable, contundente, en contra de las políticas de ajuste de (el presidente argentino Mauricio) Macri", dijo ayer Hugo Yasky, secretario general de la CTA Autónoma.
En un contexto de creciente conflictividad con los sindicatos que el Gobierno atribuye a intentos políticos de desestabilización, la CGT, la mayor central obrera de Argentina, anunció este jueves que hará el 6 de abril una huelga nacional de 24 horas, sin movilizaciones.
En declaraciones a Radio Cooperativa, Yasky sostuvo que la huelga de abril, la primera contra el gobierno de Macri, "tiene que ser clamor nacional para que ese día nadie dude de que la inmensa mayoría del pueblo argentino pide un cambio de rumbo".
