Uno de los principales competidores del sector productivo del país es la importación desmedida que ha realizado el Gobierno Nacional, a través del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), de diversos rubros, y que está llevando a la quiebra a miles de pequeños y medianos productores, tal como lo señalan los afectados.
Importaciones de cebolla, papa, arroz, carne de cerdo, entre otros, ha sido la tónica este año, lo que ha hecho que los productores se sientan desprotegidos en su totalidad.

Uno de los sectores que no escapa a esta realidad es el de los porcicultores, quienes señalan su preocupación ante la gran cantidad de oferta que hay en el mercado.
De acuerdo con cifras de la Contraloría General, hasta noviembre pasado se sacrificaron 44 mil 687 cabezas de ganado porcino, un 16% más que a igual periodo del año anterior.
Según los productores, estas cifras indican que los pequeños y medianos productores vieron una oportunidad en la actividad y regresaron a la misma, sin embargo, se han enfrentado con una difícil situación que es la falta de mercado para comercializar el producto nacional.
"Realmente el aumento en el sacrificio de porcinos no perjudica, debido a que la demanda se mantiene. Sin embargo, si las importaciones siguen aumentando, se superaría la oferta por encima de la demanda", explicó el presidente de la Asociación de Productores de Cerdo de Panamá (Aprocerpa), Carlos Villalaz.
Explicó que el precio del cerdo en canal está en $1.30 o $1.25, lo cual todavía es una actividad sostenible, pero, si empieza a bajar, la situación se va a poner crítica para el productor, lo cual prevén que pueda ocurrir a principio del próximo año, producto de la entrada de contingente del tratado con EE.UU., a partir de enero próximo.
Los porcicultores panameños, además de enfrentar esta situación, también tienen que luchar con la baja en el precio del producto, ya que a nivel internacional hay una sobreproducción y la libra ronda desde los $0.50.
Rudbelio De León, representante de los porcicultores ante la Unión Nacional de Productores Agropecuarios de Panamá (Unpap), indicó que el costo de producción de la libra de cerdo ronda por $1.35 a $1.40, lo que significa que el productor estaría perdiendo entre $0.15 y $0.20 por libra de cerdo que vende.
En el caso de la carne de cerdo, Panamá tiene acuerdos comerciales con Estados Unidos, Canadá, Centro América, Perú, Singapur, México, entre otros.
De acuerdo con cifras de la Autoridad de Aduanas, publicadas por la Asociación Nacional de Porcicultores (Anapor), hasta el 31 de octubre se importaron un total de 7 millones 653 mil 104 kilogramos de productos de carne de cerdo, entre los que destacan carne de cerdo refrigerada, jamones, paletas, entre otros.
El primer día hábil del año 2017 ingresarán más de 2,557 toneladas métricas correspondientes al Tratado de Promoción Comercial con los Estados Unidos, según Anapor.
El presidente de Anapor, Carlos Pittí, indicó que le han advertido al Ministerio de Comercio e Industrias que la reglamentación desarrollada por Aduanas, es contradictoria con el sentido del "primer llegado, primer servido", ya que incentiva la importación en detrimento del productor nacional.
Repudian acción del IMA en contra de la producción nacional
El sentir general de todos los productores es que “no sienten el apoyo del Gobierno en este momento, ya que inundan el mercado local de importaciones, dejando al productor nacional sin mercado”, sostuvo el productor Rudbelio De León.
Por su parte, Carlos Pittí, de Anapor, sostuvo que “no están de acuerdo que el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) sea un competidor más en el mercado con la plata de nuestros impuestos, ni que sea una institución que incentive la importación en detrimento de la producción nacional”.
Indicó que la asociación guardaba la esperanza de que el producto a distribuirse en las ferias del IMA fuera de producción nacional.
Ante esta situación, solicitó al Gobierno que en adelante, si desean favorecer a la población con un producto cárnico a bajo costo, resultado de la subvención, apoyen al productor nacional para que continúen en el campo produciendo alimentos frescos.
