Más de dos mil trabajadores han perdido su empleo en la industria de los juegos de azar, lo que refleja la crisis que atraviesa este sector, de acuerdo con la Asociación de Administradores de Juegos de Azar de Panamá (Asaja).
Esta industria aún no logra recuperarse desde su caída en enero de 2016 de 13.6%, lo que representó 28 millones 837 mil dólares menos, mientras que en enero de este año registra un crecimiento de apenas 1 millón 33 mil dólares, es decir 0.6%.
Las apuestas brutas registradas por los operadores de juegos de suerte y azar ascendieron a 186 millones 292 mil dólares en enero de este año, mientras que el mismo periodo de 2016 sumaron 185 millones 259 mil dólares, según la Contraloría General de la República.
Contrario a este panorama, en enero de 2015 esta industria generó la suma de $214 millones 96 mil.
Antonio Alfaro, presidente de Asaja, sostiene que esta caída está impulsada, principalmente, por la retención del 5% en impuestos aprobada para financiar el aumento a jubilados y pensionados de la Caja de Seguro Social, que se aplica "incluso a los jugadores con intención de jugar".
Explicó que este impuesto se le cobra al jugador gane o pierda, lo cual ha afectado mucho los ingresos en el mercado de apuestas.
Resaltó que ni los turistas ni el resto de las personas que acuden a los casinos, que están ubicados dentro de un hotel, están dispuestos a pagar un impuesto si pierden, razón por la cual se está conversando con el Gobierno, presentando otras alternativas y se han hecho otros estudios para que el impuesto sea aplicado al ganador y no sobre el que pierde.
Alfaro también se refirió a la pérdida de plazas de empleo señalando que desde la imposición de la ley en julio de 2015 (impuesto) se ha despedido a más 2,000 trabajadores de un total de 7,500.
Además, la situación económica del país se ve reflejada en las apuestas brutas de los operadores de juegos de suerte y azar, según señalan los especialistas.
Las apuestas en mesas de juego que bajaron un 14%, ya que en enero 2017 registraron una suma de 16 millones 622 mil dólares, pero en el 2016 la misma ascendía a $19 millones 338 mil, lo que representó 2 millones $716 mil menos.
El escenario no fue diferente en las apuestas que se hacen en el hipódromo, las cuales cayeron un 11.7%, al generar este año 3 millones 677 mil dólares, mientras que en el 2016 la cifra fue de $4 millones 165 mil, números que evidencia una caía de $488 mil.
Las salas de bingo también disminuyeron sus ingresos un 12.4%, al obtener en el primer mes de este año unos 282 mil dólares, y en el 2016 alcanzaron los $322 mil, resultando una diferencia negativa de 40 mil dólares.
Para el economista Juan Jované, obviamente el sector está en decadencia, lo que significa que la gente tiene menos tiempo, menos dinero y que la desaceleración está tocando muchos sectores.
En tanto, Maribel Gordón dijo que es parte de la situación económica que vive un segmento significativo de la población como el sector profesional y la capa media, cuyas economías no se recuperan, todo lo contrario, han sido afectadas.
Contrario a esto, las apuestas en máquinas tragamonedas tipo A subieron 2.3%.
Antecedentes
Positivo: Las máquinas tragamonedas tipo A y las salas de apuestas de eventos deportivos crecieron un 2.3% y 20.2%, respectivamente en comparación con años anteriores.
Cambios: Antonio Alfaro, de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar de Panamá (Asaja), dijo que le solicitaron al Gobierno cambios a la ley para que el impuesto sea aplicado solo a los ganadores y no también a los perdedores, como sucede en este momento.
Despidos: Desde que el presidente de la República, Juan Carlos Varela, sancionó la ley en julio de 2015, se han perdido más 2,000 plazas de empleo, de un total de 7,500 trabajadores.
Datos
0.6% crecieron el pasado mes de enero 2017 las actividades de esparcimiento.
$186 millones 292 mil fue lo que logró recaudar el mercado de apuestas en el mes de enero.
14% disminuyeron los ingresos en las mesas de juego en enero de 2017.
