La industria manufacturera atraviesa la peor crisis de los últimos 20 años, con una contracción de 2.8%, cifra que representa $53.6 millones y la pérdida de 6,000 puestos de trabajo en el último año, según un informe publicado ayer por el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
A juicio del presidente del SIP, Michael Morales, se está "convirtiendo al país en una bodega" (por la importación), que no solo pone en riesgo la seguridad, sino que conlleva graves consecuencias en la generación de empleo.
Andy Espinoza, el asesor económico del gremio, que aglutina 180 empresas, señaló que la industria manufacturera se ha estancado y experimenta contracción al dejar de producir, y esto se refleja en los dos últimos años, cuando el valor agregado bruto del sector disminuyó alrededor de 80 millones de dólares.
La situación, según los industriales, es delicada porque afecta directamente la seguridad alimentaria, ya que la contracción se da principalmente en la fabricación de alimentos y bebidas.
El informe, basado en datos de la Contraloría General de la República, detalla que la fabricación de azúcar cayó 11.9%; bebidas, 10.7%; de cemento, 5.1%; la pesca, 8.4%; concreto premezclado, 12.8%, y sustancias químicas 11.1%.
Para los empresarios de la actividad industrial, la situación del sector se desarrolla similar al movimiento de la economía, tomando en cuenta que con el crecimiento del producto interno bruto (PIB), que fue de 4.9% en 2016, se muestra un menor desarrollo que en 2015, cuando fue de 5.8%.
Asimismo, el gremio empresarial destaca el aumento de la tasa de desempleo en el país de un 0.4%, durante el último año, pasando la población desempleada de 92 mil 260 a 102 mil 944.
Son 10 mil los empleos perdidos, según la Contraloría, detalló Espinoza, quien a la vez enfatiza que en la industria manufacturera se contabilizan 6,000.
Aida Maduro, ex presidenta del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) explicó que el crecimiento del país experimenta una contracción porque, aunque hay actividades que no tienen una experiencia negativa como la industria manufactureras, existen otras que también decrecen.
Al igual que Morales, la empresaria consideró: "No podemos ser país netamente importador, que es en lo que nos hemos convertido".
Maduro señaló que existe interés de un grupo minoritario en las importaciones, quienes son los que se benefician.
Los empresarios hicieron referencia al déficit de la balanza comercial, que asciende a $11 mil 60 millones 830 mil debido al abandono de la producción.
El presidente del SIP asegura que el país necesita una política de Estado que ponga como prioridad el fortalecimiento de la capacidad productiva del país y ponga al trabajador panameño primero que cualquier tratado.
Es por esta razón por la que los empresarios han acordado las condiciones que servirán para la modificación o reemplazo total de la Ley 76 con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio Comercio e Industrias (Mici) y esperan que se presente en Gabinete en marzo y a la Asamblea Nacional de manera expedita.
"Exigimos condiciones simétricas con relación al producto importado, no podemos aceptar que un registro sanitario demore 24 horas para un producto importado y para uno nacional, 8 meses", destacó Morales.
Agregó que se necesita reforzar de manera urgente la defensa comercial que sea eficaz, no pueden existir barreras arancelarias para nuestros productores, esto debe acabar.
Maduro, quien también es presidenta del Consejo Nacional de la Empresa privada (Conep), enfatizó que la ley industrial es un tema importante para el país hoy y siempre, y no podemos dejar que más temas tomen dos y tres años para ser resueltos.
La petición de los industriales trasciende incluso a los procesos administrativos. "Al sector público le pedimos respetuosamente que nos deje trabajar, no queremos obstáculos administrativos que frenan el desarrollo nacional", añadió Morales.
"Nos estamos ahogando en burocracia, nuestras plantas son competitivas, tienen capacidad, cumplen con los estándares, pero la burocracia hace imposible su desarrollo; esto no sucede en ningún otro sector, el industrial es el más regulado", enfatizó el presidente del SIP.
Las quejas de los empresarios concuerdan con las denuncias de los productores acerca de la importación descontrolada y con la de los actores de la construcción sobre la excesiva burocracia.
Datos
180 empresas forman parte del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
11.9% cayó la fabricación de azúcar en el país, según cifras oficiales de Contraloría.
