La industria automotriz brasileña, de gran peso en la economía y uno de los sectores más afectados por la crisis del gigante suramericano, dice confiar en la recuperación del país y en el aumento de las exportaciones a los países vecinos para compensar la caída de las ventas internas.
En los dos últimos años, el sector perdió más de 200 mil puestos de trabajo directos y algunas de las empresas, como las filiales de las multinacionales alemanas Volkswagen y Mercedes-Benz, adoptaron programas de dimisión voluntaria para evitar los despidos directos.

Los sindicatos calculan que de los más de 200 mil puestos de trabajo perdidos, 124 mil los sufrieron las concesionarias, 50 mil las fábricas y 31 mil la industria de autopartes.
Las ventas de vehículos nuevos en Brasil se ubicaron en 1.35 millones de unidades entre enero y agosto de este año, con una caída del 23% frente al mismo periodo de 2015, según la Federación Nacional de Distribuidores de Vehículos Automotores (Fenabrave).
Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), Brasil fabricó en agosto 177 mil 700 autos, lo que representa una caída del 18.4% respecto al mismo mes del año anterior.
A pesar de ese escenario, las grandes compañías del sector apuestan en una retomada del crecimiento del país, cuyo producto interior bruto (PIB) se contrajo en 2015 un 3.8% y para este año se prevé que caiga un 3.2%.
Pero los economistas prevén una recuperación para 2017, con una subida del PIB del 1.3%, de donde se desprende el optimismo en la industria automotriz.
El grupo Fiat Chrysler Automobile (FCA), que este jueves presentó en su polo automotor de Betim, en la región metropolitana de Belo Horizonte, el modelo 2017 del Fiat Uno, uno de sus coches de baja gama comercializados en Brasil y la región, descartó nuevos planes de despidos o paralizaciones de producción para paliar la crisis.
El presidente para América de FCA, Stefan Ketter, dijo que el lanzamiento de ese modelo forma parte de la estrategia de aumentar las exportaciones brasileñas.
Claves
Acuerdo: La anticipación de 2018 a 2015 del acuerdo automotor entre Brasil y Colombia, que exime de aranceles la entrada de hasta 12 mil vehículos brasileños en el país andino, así como el acuerdo conciliado con México a partir del Mercosur, buscan potenciar las exportaciones brasileñas de coches.
Exportaciones: El año pasado, las exportaciones sumaron 417 mil unidades, un 25% más que en 2014, y para 2016 ese número debe superar los 500 mil vehículos, de acuerdo con las patronales.
Producción: La producción, que en 2014 fue de 3.7 millones de unidades, se prevé caerá este año a los 2.3 millones de coches.
Advierten sobre retroceso del 19% de las ventas
La recuperación “lenta” de este sector también fue advertida esta semana por el presidente de la Anfavea, Antonio Megale, quien calcula un retroceso del 19% de las ventas en este año, pero augura un repunte en 2017.
La inversión extranjera en el sector ya creció un 76.8% en el primer semestre de este año frente al mismo periodo de 2015.
Para Thomaz Zanotto, director de Comercio Exterior de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (FIESP), la más influyente patronal que tiene el país, el sector de autopartes tiene gran potencial de expansión en el exterior y para eso los gremios concentran su política industrial en la “competitividad.”
