La inflación en Brasil avanzó en julio hasta el 0.52%, después de un 0.35% alcanzado el mes anterior, según informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas.
El índice de aumento de los precios acumuló un 4.96% hasta el 31 de julio, menor que el 6.83% de los primeros siete meses de 2015, y en la variación interanual alcanzó un 8.74%, un poco menos que los 8.84% de los doce meses anteriores. En julio del año pasado, el índice había sido del 0.62%.
En el aumento registrado en julio de este año pesó el sector de alimentos y bebidas, que representa el 65% del índice, y presentó una elevación récord del 1.78%, la mayor para el mes desde la medición estadística iniciada en 2000 y superior a la del 1.32% del mismo periodo en 2015.
El Gobierno se ha impuesto la meta de terminar 2016 con una inflación del 4.50%, con un margen de tolerancia de 2 puntos porcentuales, lo que permite que la tasa llegue a un máximo del 6.50%, un techo que será reducido en medio punto a partir de 2017.
El pasado año, la inflación superó los dos dígitos 10.67%, lo que supuso la mayor tasa en los últimos 13 años, a pesar del aumento de los tipos de interés por parte del Banco Central para controlar el alza de los precios.
Los expertos del mercado financiero esperan para este año una inflación del 7.21%. Para 2017, el mercado espera que el índice llegue al 5.14%, cifra prevista dentro del límite de tolerancia.
Además de la inflación, Brasil se enfrenta a una recesión después de que su PIB cayera 3.8% en 2015, una cifra que podría ser similar este año, para cuando los expertos de la banca privada esperan una contracción del 3.23%.
