Panamá se consolida como un país atractivo para los inversionistas foráneos y muestra de ello es el aumento de $205.7 millones en la Inversión Extranjera Directa (IED) al primer semestre de este año.
Específicamente, a junio del 2011, la IED contabilizó $1,415.80 millones comparada con la entrada de $1,210.10 millones en igual periodo del 2010, según cifras de Contraloría General de la República.
A este ritmo, según economistas, bien se pueden superar los $2,362.50 millones que se recaudaron el año pasado.
El 42% de estos flujos correspondió a reinversión de utilidades. Es importante mencionar que, en promedio, los beneficios reinvertidos en la década de 1990 rondaban el 10.3% de la IDE total, mientras que en el período 2000-2010 representaron el 26.6%.
La reinversión de utilidades procede en su mayoría de bancos de licencia general y licencia internacional y empresas de la Zona Libre de Colón, entre otras.
No obstante, han surgido voces de alerta de que las empresas nacionales deben ser más dinámicas, puesto que la economía panameña no puede depender 100% de las inversiones que se reciben del extranjero.
El economista, Raúl Moreira, explicó que un aumento en la IED significa que existe una confianza en Panamá y que por ende beneficia al país porque existe una mayor oferta de empleos.
Sin embargo, y según el especialista, los inversionistas nacionales deben ser más agresivos ya que podría llegar un momento en que la economía dependa del capital extranjero.
“Nosotros a diferencia de los demás países de América Latina que dependen de remesas para alimentar sus economía, enviamos más dinero al extranjero que lo recibido, y esto podría ser porque estas empresas envían dinero a sus casas matrices”, indicó.
Señaló que este esquema de negocio tiene sus ventajas y desventajas, y una de ellas es que las decisiones a futuro de tales empresas (extranjeras) por lógica se enfocarán en sus intereses propios y no en los de la población panameña.
El alza de la IED podría ser por la llegada de las empresas multinacionales y por las ventas que se han dado en los últimos años de empresas de capital nacional, a parecer del letrado.
Datos revelan que compañías extranjeras se han apoderado, en la última década, de al menos 10 de las industrias manufactureras más reconocidas del país que estaban en manos de familias panameñas.
Las más recientes, en el 2010, fueron la venta de Industrias Lácteas quien vendió su operación a la mexicana Femsa junto con su filial Conservas Panameñas por $220 millones.
Y también Papelera del Istmo S.A., que vendió una participación a la venezolana Blue Bay International y la Sociedad Panameña de Alimentos fue vendida a la colombiana Casa Luker.
Mientras este tipo de transacciones se produce, las autoridades consideran que la situación no debe presentar mayores alarmas, puesto que los buenos números en cuanto a IED, significa que los inversionistas de todo el mundo tienen sus ojos puestos en Panamá.
José Pacheco, viceministro de Comercio Exterior, señaló que Panamá es un hub logístico, que aporta conectividad a la región, con estabilidad económica, que facilita a las empresas llevar a cabo sus operaciones desde aquí.
El funcionario destacó que en parte, este intercambio de negocios, permite al empresario panameño conocer nuevas estrategias y técnicas para fortalecer un negocio.
Las autoridades proyectan tener al 2012 unas 200 compañías bajo el régimen de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM).