Invertir en empresas que estén cotizadas en la bolsa de valores o en empresas mixtas es una de las medidas que se piensa adoptar de aprobarse la modificación de la ley que regula el Fondo Fiduciario, que actualmente cuenta con fondos estimados en 1300 millones de dólares.
Frank De Lima, ministro de Economía y Finanzas (MEF), indicó que existen empresas como ASSA, Banco General o Grupo Melo en las que se determinó que se puede invertir a través de bonos emitidos, gracias a que presentan un excelente grado de inversión otorgado por las calificadoras de riesgo reconocidas y una buena cotización en la Bolsa de Valores.
De Lima precisó que se podría dar ese mismo proceso con empresas mixtas, como sería el caso del proyecto de generación eléctrica.
A juicio del ministro, el apostar por un proyecto eléctrico representa un menor riesgo que invertir -por ejemplo- en acciones de bancos norteamericanos o europeos, puesto que se desconoce cómo y cuándo va a culminar la crisis económica que viven esas regiones.
El ministro expuso como ejemplo que en días pasados se desplomaron las acciones de los bancos estadounidenses, al arrojar los indicadores de vivienda resultados poco favorables.
“El argumento del Gobierno es: ¿por qué los dineros del pueblo panameño tienen que estar afuera ayudando a desarrollar otros países y no para desarrollar el nuestro?”, sostuvo De Lima, quien desestimó que se quiera utilizar el Fondo Fiduciario como un capital semilla para el Fondo Soberano.
Resaltó que el gobierno está observando el modelo chileno, que consiste en usar los excedentes del cobre para alimentar su Fondo Soberano, y explicó que en el caso panameño se trataría del Canal, y sería para cubrir los gastos de darse desastres.