El ritmo de construcción de viviendas nuevas en Estados Unidos disminuyó 2.6% en enero de este año y quedó en una tasa anual de 1.25 millones de unidades, informó ayer el Departamento de Comercio.
Pese a la caída de enero, la tasa anual fue superior a los pronósticos de los economistas, que preveían una cifra de 1.23 millones de unidades frente a la de 1.28 millones de diciembre, revisada al alza desde el informe anterior.
Comparado con enero de 2016, la cifra anual de 1.25 millones de unidades del mes pasado fue 10.5% superior.
Por su parte, los permisos tramitados para nuevas obras, un indicador de la demanda futura, aumentaron el mes pasado 4.6% y quedaron en un ritmo anual de 1.29 millones frente al revisado al alza de 1.23 millones de diciembre.
Ese número de permisos para nuevas construcciones fue en enero 8.2% superior al de un año antes.
Pese a los bajos intereses existentes, las familias en EE.UU. siguen teniendo dificultades para comprar casas.
