El índice de precios al consumo (IPC) de Estados Unidos aumentó un 0.3% en septiembre, en línea con las expectativas, y la inflación interanual quedó en el 1.5%, informó el Departamento de Trabajo.
La inflación acumulada en los últimos doce meses se situó en septiembre cuatro décimas por encima del dato anterior (1.1%).
El dato del 1.5% de inflación interanual fue, además, el mayor desde octubre de 2014.
Sin tener en cuenta los precios de los alimentos y la energía, que son los más volátiles, el IPC subyacente registró el mes pasado un alza del 0.1%, menos de lo que anticipaban los analistas, y el dato interanual quedó en el 2.2% frente al 2.3% previo, según el informe del Gobierno.
La Reserva Federal (Fed), el banco central estadounidense, asumió explícitamente una meta de inflación anual del 2% en 2012.
Ante la baja inflación en EE.UU. y la debilidad del crecimiento doméstico y global, la Fed está inmersa en un debate interno sobre si continuar o no con el ajuste monetario iniciado en diciembre pasado con la primera subida de los tipos de interés de referencia en casi una década.
La próxima reunión de política monetaria de la Fed está prevista para el 1 y 2 de noviembre, justo una semana antes de las elecciones presidenciales en EE.UU.
