La seguridad privada, un compromiso social

Con mirada inquieta y voz firme, así es Aquiles Gorini, un caballero que afirma orgulloso que nació para servir y que ha hecho de la seguridad su vida.

Por 35 años se desempeñó como oficial superior de la Policía Federal de Argentina (retirado), fue profesor de la Escuela Superior PFA de Derecho Administrativo y Práctica Operativa Policial. En la actualidad es catedrático titular del Foro de Profesionales Latinoamericanos de Seguridad Privada y propietario de agencias de seguridad, así como presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación, entre otras.

Su basta experiencia le proporciona los conocimientos y el criterio necesario para analizar la seguridad pública y privada y la integración de la gestión del talento humano, como lo hizo en el IX Congreso Internacional de la Federación Panamericana de Seguridad Privada celebrado en Panamá, y en el que se reunieron representantes de diversos países de Latinoamérica.

Para Gorini “la seguridad privada nació para cubrir esa parte en que la seguridad pública se estaba quedando”, y es que su amplia experiencia lo hace un conocedor de las dos caras de la moneda, suficiente para analizar y plantear estrategias para integrar los servicios de seguridad con los del Estado, para bienestar de la sociedad.

Uno de los pilares necesarios por fortalecer a nivel latinoamericano es la mano de obra, pues “las mejoras se pueden lograr con disciplina y capacitación, así como la autocríticas que deben tener las empresas de seguridad” sobre la calidad de personal y equipos que están ofertando en el mercado para cubrir las necesidades de los clientes.

La seguridad privada es “una actividad seria, sensible y de interés público que requiere de formalidades, por lo que eso de tener salarios bajos, tener mano de obra extranjera, gran problema le genera a la actividad. Esto último muy cuidadoso, desde el punto de vista de las autoridades, pues esto requiere un fuerte control.

Otra tendencia en la seguridad privada es ir desarmando a sus efectivos, porque, según Gorini, “el arma va de la mano del poder de la Policía y el patrimonio de la fuerza debe tenerlo el Estado a través de su Policía”, y la seguridad se debe integrar con tecnología, para apoyarse y brindar mayor seguridad en el entorno.

La seguridad está evolucionando y requiere que los servicios de seguridad privada se integran con la seguridad pública, como lo están haciendo en Colombia, Argentina, Chile y otros países, pero esto necesita de una plataforma jurídica que regule la actividad y armonice las relaciones entre la seguridad que proporciona el Estado y las empresas.


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Fecha y hora de publicación

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Jueves 28 de mayo de 2026
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