El volumen de negociación de bonos empresariales cae en los Estados Unidos al nivel más bajo en casi tres años a medida que aumenta el temor a que la crisis de deuda soberana de Europa desacelere la economía global.
El volumen diario promedio de bonos basura y de grado de inversión que cotizan en bolsa ha declinado este mes a $12.400 millones, una caída de 37% respecto de enero, según Trace, el sistema de información de precios de bonos de la Autoridad Reguladora del Sector Financiero, FIRA por la sigla en inglés. Es un 23% por debajo del promedio diario del año, de $16.200 millones, y el nivel más bajo desde diciembre de 2008.
La declinación ha contribuido a una caída de 72% de la emisión mensual promedio de bonos de elevado rendimiento desde julio, lo que dificulta el acceso a los mercados de crédito de quienes más lo necesitan, según Bloomberg.
Los retornos de la deuda empresarial de los Estados Unidos han declinado 0.5% este mes conforme los costos crediticios de Italia superan récords de la era del euro y las autoridades griegas se apresuran a asegurarse un financiamiento destinado a evitar un impago.
“No hay un fuerte incentivo para aumentar el riesgo debido a la gran cuota de incertidumbre”, señaló Adam Richmond, estratega de crédito de alto riesgo de Morgan Stanley, que tiene sede en Nueva York.
“Tampoco hay un gran incentivo para vender” porque los balances empresariales son relativamente sólidos y el nivel de impago es bajo, dijo.
La tenencia de deuda empresaria con vencimiento en más de un año por parte de los principales operadores cayó a $49.500 millones en la semana que finalizó el 26 de octubre, una declinación de 3.8% respecto del período anterior y menos que los $94.900 millones del 25 de mayo, según datos del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
La última vez que las cifras fueron tan bajas fue en abril de 2003, cuando el mercado de bonos de alto rendimiento de los Estados Unidos tuvo un valor de $483.000 millones, mientras que ayer fue de $1,02 billones, indican datos del Bank of America Merrill Lynch. “Ha sido un contexto de liquidez muy pobre”, dijo Bonnie Baha, jefa del grupo de crédito desarrollado global de DoubleLine Capital LP en Los Ángeles.