Considero que los extranjeros que están siendo legalizados y que ya pueden tener empleos no van a desplazar a los panameños. Los veo trabajando en hoteles y restaurantes, y quizá ilegalmente en la construcción.
Ahora, en Panamá, no estamos preparados para desarrollar el turismo, no tenemos preparación, nosotros no sabemos lo que es atender al público, desafortunadamente. Esto último sí lo saben hacer los sudamericanos.
Si nosotros queremos desarrollar el turismo hay que capacitar a los panameños, pero queda que los empresarios ofrezcan salarios correspondientes, porque quieren pagar lo menor posible y la gente que está dispuesta a recibir el salario mínino es la extranjera. Nos queda el dilema de educarnos para atender al público; mientras los foráneos seguirán teniendo fuentes de trabajo, aunque con salario mínimo.