Las nuevas normativas de la Ley 25 para la transformación agropecuaria incluyen los rubros de la agricultura orgánica y fruticultura, además de las ya amparadas por la ley, como ganadería de cría y leche, agroindustria, agricultura protegida, ovinos y caprinos.
Según el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, en los próximos meses se incluirán otros rubros, como pesca, acuicultura y horticultura, para impactar a la economía primaria y al productor que quiera entrar a nuevos mercados.
La nueva fase para la Ley 25, creada en 2001, permite su modernización acorde con los nuevos estándares mundiales y crea nuevos incentivos a quienes deseen transformar sus fincas, que en un 75% era dedicada a la parte pecuaria.
Entre los nuevos elementos que se añaden al nuevo formato de la Ley 25 se incluyen cambiar la figura del plan de inversión por un formato eficiente y funcional, realizar un procedimiento sin tantos puntos de control que brinde confiabilidad y adecuar las normativas con actividades comprobables.
