Barack Obama afirmó que no impulsar la ratificación del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), criticado duramente por su sucesor a partir de enero, Donald Trump, es perjudicial para los intereses de Washington.
El TPP es un "punto positivo" para la economía y los trabajadores estadounidenses, añadió.
"Si no fuera ratificado, se socavaría la posición del país en la región y se reduciría su capacidad de establecer redes comerciales", alertó el mandatario estadounidense.
Obama reiteró su "compromiso" con el pacto suscrito en enero pasado por doce países y que ahora debe ser ratificado por los respectivos parlamentos para su entrada en vigor.
Aprovechando la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec), Obama convocó una reunión con los firmantes del TPP.
En el encuentro, los socios acordaron trabajar juntos para seguir impulsando el acuerdo, pese a las dudas que se ciernen sobre su futuro tras el triunfo de Trump.
