El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envía la próxima semana a Europa a su secretario del Tesoro, Timothy Geithner, para entrevistarse con los principales protagonistas en la crisis de la deuda, de cuya solución depende cada vez más su propio futuro político.
En una semana crítica para el euro, el Gobierno estadounidense pretende emplearse a fondo en la tarea de convencer a los líderes europeos, especialmente en Alemania, de la necesidad de tomar ya decisiones valientes.
La semana que se cierra ha visto por primera vez en muchos meses una evolución positiva en el índice de desempleo en Estados Unidos.