Los resultados de la última medición del índice global de competitividad (IGC) del Foro Económico Mundial (FEM) reflejan que en el país existe una gran brecha de conocimientos y capacidades que deben cerrarse para evitar el desperdicio de talento, según un análisis del Centro Nacional de competitividad (CNC).
La organización destacó que en el IGC del FEM, el país quedó en indicadores como la calidad del sistema educativo en la posición 96 de 137 países, mientras que la calidad de la educación primaria y la calidad de la educación en ciencias y matemáticas lograron el puesto 102 y 112, respectivamente, entre 137 economías.
Agrega que la situación es preocupante porque la educación es muy importante para el crecimiento y desarrollo socioeconómico, y para la movilidad vertical, ya que a mayores niveles de educación hay mayor productividad, lo cual aumenta la competitividad del capital humano y de las naciones, y genera bienestar para todos.
Panamá está entre los 50 países más competitivos del mundo y se ubica en el tercer lugar a nivel latinoamericano (después de Chile y Costa Rica), pero perdió por primera vez en varios años, el segundo lugar en la región.
La baja calidad de la educación en el país, sumada a la falta de transparencia y a la corrupción afectaron la calificación.
