En medio del conflicto entre Panamá y Colombia por la imposición arancelaria del país suramericano, el Centro Nacional de Competitividad (CNC) reitera la necesidad de implementar un Tribunal Aduanero.
En la institución se resolverían en segunda instancia los casos relacionados con la interpretación de las normativas del comercio exterior de bienes, entre ellas, los aranceles.
El CNC asegura que también se debe fortalecer la institucionalidad de la Comisión Arancelaria (que forma parte del MEF), respaldada con una normativa acorde con la dinámica comercial actual, ya que su legislación data de los años 1934 y 1971.
Esta debe ajustarse para eliminar la dispersión que existe en la política arancelaria nacional.
La mayoría de los acuerdos comerciales parciales suscritos por Panamá son con los países de la cuenca del Caribe, República Dominicana, Colombia, Cuba y recientemente con Trinidad y Tobago.
La preferencia arancelaria se limita a un grupo reducido de productos que, tradicionalmente, son producidos y demandados en cada mercado, con base en la ventaja competitiva que tienen sus sistemas de producción, de acuerdo con los especialistas.
El CNC detalla que el arancel promedio aplicado por Panamá a los países con los que no tiene acuerdos comerciales es 7.4%, y los productos agropecuarios son los que tienen mayor protección, promediando los 13.5% de arancel, y el resto de los productos tienen una media de 6.7%.
Varios de los acuerdos suscritos (incluyendo OMC) incorporan la figura del contingente arancelario, que es una cantidad limitada de mercancía que puede ser importada libre de aranceles o con una tarifa menor a la aplicada al resto de los países.
La tendencia mundial en materia de política arancelaria está dirigida a la eliminación de toda forma de aplicación de tasas y de obstáculos no arancelarios, a pesar de que posteriormente a la crisis financiera mundial, se han aplicado nuevos mecanismos arancelarios, principalmente entre los países industrializados; sin embargo, estos países negocian y proyectan suscribir nuevos acuerdos comerciales.
Contrario a la tendencia, Colombia desde 2013 ha puesto obstáculos al comercio de calzados y textiles con Panamá, afectando así a la Zona Libre de Colón, medida que endureció el pasado 2 de noviembre.
Empresarios y expertos aseguran que el Gobierno panameño ha tenido un mal manejo de la situación , pues no le ha dado la importancia, a pesar de que cuenta con el fallo a favor de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
