El Gobierno chino pidió al de Birmania respeto para las compañías chinas que construían, con un presupuesto de 3600 millones de dólares, la gigantesca presa de Myitsone en el río Irawadi paralizada por Rangún ante las protestas ecologistas.
En un comunicado oficial publicado, el portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, Hong Lei, dijo que deben respetarse los derechos legales y legítimos de las empresas chinas pues la presa hidroeléctrica es un proyecto conjunto que examinaron ambos países.
Según Hong, el asunto deberá ser resuelto de manera amistosa mediante consultas.
La líder de la oposición birmana y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, se unió a la campaña contra la presa en el río Irawadi o Ayeyarwadi, que atraviesa Birmania con sus casi 2170 kilómetros y es su mayor vía fluvial, en Kachin y que, según los ecologistas, causaría daños irreparables y miles de desplazados.
El presidente birmano, Thein Sein, indicó el 30 de septiembre que se debía respetar la voluntad del pueblo, que manifestó su oposición al proyecto.