El desarrollo de proyectos sociales en el país está en peligro ante la incertidumbre que han generado los escándalos de corrupción que involucran a las más altas esferas del Gobierno, aunada a la desaceleración en los ingresos del Estado en comparación con años anteriores, según expertos.
Una de las consecuencias de la mala administración del Gobierno es la afectación de la inversión en obras sociales, dado que aumentan los gastos innecesarios y los ingresos crecen, pero no lo suficiente para hacer frente al desarrollo de ciertos proyectos, según especialistas.
Este principio empieza a desarrollarse, ya que el informe de Balance Fiscal del Sistema Público no Financiero, del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), señala que en 2016, la inversión en obras públicas ascendió a $3,933 millones, con una disminución de $226 millones, en comparación con el 2014, cuando la inversión en obras públicas fue de $4,159 millones.
A pesar de este panorama, el ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio de la Guardia, señaló que a través del sector público no financiero se realizan importantes inversiones, como la ampliación de la carretera de Paso Canoas (16 millones), la Renovación Urbana de Colón (135 millones de dólares), Techos de Esperanza (120 millones de dólares), Saneamiento de la Bahía (86 millones).
Así mismo, la construcción y el mejoramiento de instituciones de salud (22 millones), modernización del sistema de justicia (14 millones de dólares), mejoramiento y construcción de sistemas de agua potable (45 millones), entre otros proyectos.
Sin embargo, los proyectos de gran alcance han sido afectados desde que se inició esta administración.
Según los expertos, la paralización de grandes obras que se venían construyendo desde la administración pasada podría estar generando más de 80 millones de dólares en pérdidas al Estado panameño.
Una de las obras que sufrió la paralización por parte de esta administración fue la Ciudad Hospitalaria, ahora llamada la Ciudad de la Salud, de la cual se inició su construcción en 2012. La primera parte de dicho proyecto debió ser entregada en 2015, y la segunda, en 2016, algo que no sucedió.
En 2014, cuando se inició el gobierno de Varela, el avance era de cerca de un 33%. Dos años y medio después de su gestión, solo se ha podido alcanzar hasta el 46%.
El economista Juan Jované señaló que ya hay una primera afectación en los proyectos que ya están en construcción, principalmente con la Línea 2 del Metro y la empresa Odebrecht, siendo la obra máxima del Gobierno.
"No dudo que logren financiamiento, pero es posible que se den retrasos y se afecte la fecha de entrega", sostuvo.
También se han registrado atrasos en obras como hospitales, la Cadena de Frío, ciudades deportivas, la Ciudad de las Artes, mercados y la Ciudad Judicial en La Chorrera, la planta de aguas residuales en Chitré, entre otras.
Esta situación, según los expertos, podría empeorar más de no tomarse los correctivos necesarios, más en estos momentos de incertidumbre, que podrían afectar los niveles de crecimiento de la actividad económica en el país.
Para los economistas, el problema radica en que todos los años, el MEF presenta un presupuesto robusto, sin embargo, la tasa de crecimiento económico del país no logra lo que se estima. El año pasado se preveía un crecimiento de 6%, sin embargo, se alcanzó un 5.2%, según organismos internacionales, mientras algunos economistas consideran que fue menor.
Expertos señalan que de darse un impacto en la velocidad con que deben desempeñarse las actividades económicas, podrían haber menores ingresos este año.
"La economía depende de la expectativa en el mercado, ya que si empiezan a sentir que la situación en Panamá es complicada, puede ocurrir que suban las tasas de interés de los nuevos créditos que adquiera el Gobierno por seguridad", dijo Jované.
Indicó que esta acción afectaría el financiamiento de las obras del Gobierno para este año, aunado a la incertidumbre que se está creando con los escándalos actuales de corrupción, lo que de alguna manera impactará el nivel de actividad económica.
Además, los economistas concuerdan en que muchas personas que pensaban invertir empezarán a esperar a ver el desenlace de lo que ocurre y pueden sentirse con algún grado de incertidumbre para no hacer algún tipo de consumo más grande, y si esto afecta la velocidad de la economía, efectivamente repercutirá aún más en las recaudaciones.
El economista Augusto García afirmó que la economía tiene una dinámica que depende mucho del sector público.
"En la última década, el crecimiento que experimentó Panamá se debió a las inversiones del sector público", explicó.
226
millones de dólares disminuyó la inversión en obras públicas en 2016.
5.2%
Es la estimación de crecimiento económico para el país durante el 2016
$80
millones en pérdidas genera al Estado la paralización de obras de gran interés.
