Las sociedades desarrolladas apenas conciben el ahorro y la financiación al margen de los bancos, pero en Bolivia están arraigadas dos formas tradicionales de préstamo sin intermediación financiera: el "anticrético" y el "pasanaku".
El "anticrético" o "anticresis" es un acuerdo de préstamo de una suma alta con un inmueble como garantía reconocido en el Código Civil de Bolivia.
El prestatario es propietario de un inmueble que ocupará como vivienda un prestamista por decenas de miles de dólares, generalmente con un año de plazo y prorrogable a dos.
Al cabo de este, el prestamista debe devolver el inmueble en su estado original y recibe su dinero.
El paceño Marcelo Cáceres puso varios inmuebles de su familia en el sistema con el propósito de completar la construcción de sus departamentos.
Cáceres explica que tenía su casa a medio construir con dos pisos levantados y dejó en "anticrético" el segundo para poder financiar la construcción de un tercer nivel.
Claves
La otra forma peculiar de financiarse en en el país suramericano fuera de los bancos tradicionales es el juego del "pasanaku", por el que una suma de dinero pasa de mano en mano entre los miembros de un grupo de alta confianza.
