Hoteles y cabañas de playa se han convertido en la principal opción de aquellos nacionales y extranjeros que no participan de las festividades carnavalescas, así lo confirman autoridades y representantes de la industria turística.
Según el administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), Gustavo Him, se trata de un porcentaje mínimo que prefiere los hoteles de playa, las costas, retiros espirituales o simplemente descansar, durante esta festividad.
A pesar de que la ATP no cuenta con un plan dirigido a este porcentaje de la población, Him sostiene que a la fecha, los hoteles de playa, tanto en el Pacífico como en las costas del Atlántico, se encuentran ocupados a su máxima capacidad.
Esto, tomando en cuenta que, según cifras de la ATP, cerca de dos millones 668 mil 500 panameños y más de 30 mil visitantes extranjeros prefieren dirigirse a algún punto del país para participar de las carnestolendas.
En esto también coincide la expresidenta de la Cámara Panameña de Turismo (Camtur), Annette Cárdenas, quien afirma que la mayoría de este pequeño grupo de la población se dirige, principalmente, a las playas del Pacífico.
Cárdenas sostiene que estos buscan ubicarse en hoteles disponibles entre Veracruz en Panamá Oeste hasta el distrito de Penonomé, en la provincia de Coclé.
La empresaria indica que es una tendencia, considerando que las personas buscan evitar tráficos y congestión vehicular que son normales en estas festividades.
Esto también quedó evidenciado en las últimas semanas cuando hoteleros de los distritos de Chame, San Carlos y Antón confirmaban más del 95% sus reservaciones.
Para el presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Panamá (Hopan), Héctor Gólcher, esto responde en gran medida, a la inversión que hacen los empresarios en materia de innovación, así como la variedad de actividades y gastronomía.
Sin embargo, no ir a los Carnavales, no necesariamente es sinónimo de economía. Según la ATP, el gasto promedio de los panameños durante Carnavales es de 180 y 200 dólares, no obstante, el costo de los hospedajes en hoteles de playa puede, incluso, sobrepasar los 260 y más de 300 dólares.
Lo anterior considerando que el sector turismo se encuentra en la denomina- da temporada alta. Igualmente, Cárdenas destaca que otras opciones son las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, siempre ubicándose en áreas de playas.
No obstante, al consultar la capacidad de algunas áreas de hospedajes campestres entre Capira y el Valle de Antón, se confirmó que las mismas están en su máxima capacidad, lo que indica que el área de montañas es otra opción durante los Carnavales.
Al respecto, el presidente de la Cámara de Comercio de Chiriquí, Camilo Brenes, detalló que esta provincia cuenta con gran potencial para garantizar el entretenimiento y la tranquilidad a sus visitantes.
Indica que ofrecen desde la vista de los paisajes, así como el excursionismo, playas, balnearios, además de ríos de buen caudal.
Agregó que la provincia cuenta con unas 2,000 o 3,000 habitaciones, y ofertas gastronómicas, a precios módicos y razonables.
Agregó que el sector empresarial, con el respaldo de la ATP, se han planteado como meta unas 5,000 habitaciones que les garantice el aprovechamiento de las líneas aéreas hacia la región.
Sin embargo, la ATP busca invertir la tendencia, y atraer a más personas hacia las festividades del Carnaval.
Al respecto, el administrador Gustavo Him sostiene que en Panamá no existe un solo Carnaval de tarimas artísticas, sino que también se desarrollan actividades con tendencia folclórica que buscan incentivar el turismo familiar.
Sostiene que regiones como Pedasí, Parita y La Palma se desarrollan Carnavales folclóricos impulsados por la ATP.