Venció el nuevo plazo dado por los arroceros del país para que el presidente Juan Carlos Varela atienda sus demandas, y parece que este grupo de productores optará por las protestas en las calles para hacerse sentir.
Luego de que el lunes pasado Varela evitó atender a los productores que marcharon a la Presidencia de la República desde todo el país, los arroceros le dieron un nuevo plazo, que venció ayer, para brindarle soluciones a la difícil situación que atraviesan.

La dirigencia arrocera advirtió que se sienten "traicionados" por Varela, quien a principio de su gestión los incentivó a regresar al campo y aumentar sus cultivos, con el apoyo del Gobierno, pero ahora les apuesta principalmente a las importaciones.
Afirman que las importaciones que inundan el mercado local, en momentos en que ellos cosechan sus plantaciones, los ha llevado a una situación de peligro de quiebra.
Luego de que calificaron como un "desaire" la decisión de Varela de no atenderlos el lunes, productores de todo el país anunciaron que arreciarán sus protestas públicas.
De acuerdo con datos de los productores, en reunión sostenida en la cadena agroalimentaria, se acordó la importación de 1 millón 300 mil quintales de arroz para suplir la demanda.
Afirman que se ha importado adicional a esta cifra, unos 3 millones de quintales, de los cuales el IMA ha importado alrededor de 2 millones de quintales.
Indican que de no haberse dado la importación desmedida, la producción nacional se hubiera comprado tranquilamente.
La producción nacional de arroz equivale entre 5 millones y 6 millones de quintales de arroz húmedo.
Los productores han manifestado que la acción del Gobierno, de traer arroz importado en mayor cantidad que lo acordado, provocaría la pérdida de unas 100 mil hectáreas de cultivo, lo cual equivaldría a 2 millones de quintales de arroz y 40 millones de dólares en pérdidas.
Omar Willians, representante de los productores de arroz en la provincia de Coclé, indicó que esta problemática es producto de la incapacidad del Gobierno de hacer un alto a las excesivas importaciones y competencia desleal que ha abierto el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) contra el productor nacional.
Indicó en un medio local: "Le hemos pedido al Gobierno que se detenga el negocio en el IMA, que dejen de estar utilizando recursos del país para comprar arroz en el exterior".
Willians denunció que en el IMA hay un negociado, ya que se han comprado 2.8 millones de quintales de arroz en cáscara que si se transforma en arroz blanco, representa 1.5 millones de quintales.
Por su parte, denuncian que las autoridades les han engañado al indicarles que se comprometían a comprar la producción nacional, sin embargo, al llegar los camiones con el grano a los molinos no son recibidos, ya que carecen de espacio.
Nodier Díaz, secretario de la Federación de Arroceros y Granos de Panamá, indicó que de no recibir una respuesta de las autoridades, próximamente tomarán acciones más fuertes.
Entre las peticiones hechas por los arroceros figura la comercialización del arroz que está en los campos, indemnización por los daños causados por las importaciones, así como la eliminación de la Ley de la Aupsa.
Productores dicen luchar por mantener la soberanía alimentaria
Omar Willians, productor de arroz, sostiene que ellos están luchando por mantener la soberanía alimentaria, pese a los inconvenientes surgidos.
Indicó que de lograr ser autosuficientes en la producción, el que saldrá beneficiado es el consumidor, ya que tendrá la libertad de escoger qué producto comprar.
Sin embargo, dijo que de no lograrlo, y desaparecer la producción nacional, entonces, los consumidores quedarían en manos de los intermediarios y de los importadores.
El economista Olmedo Estrada señaló que el Gobierno debe dar incentivos a sectores de la producción nacional, ya que este es el único método para poder bajar el costo de los alimentos.
Sin embargo, los productores se quejan de la falta de atención de las autoridades que incluso ponen en peligro la soberanía alimentaria.
Prueba de ellos es que los productores de Tierras Altas están en espera de que se haga un estudio científico de las afectaciones por parte del Mida.
