Las decisiones que se han tomado hasta el momento en el sector agropecuario para los productores son solo medidas paliativas que por sí solas no están en condiciones de revertir y reactivar el dinamismo ni de restituir la confianza del agricultor, según un reciente estudio especializado, por lo que los productores aseguran que ya no tienen esperanzas.
Víctor Watts, coordinador del Frente Pro Rescate del sector agropecuario de Chiriquí, indicó que la producción de todos los rubros ha bajado porque los productores están trabajando al mínimo debido a que tienen miedo a arriesgar demasiado, lo que mantiene frenada la producción.
A esta conclusión también llegó el estudio sobre el agro elaborado por el Centro de Investigación de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), que destaca que entre el 2014 y 2016, ocho de los nueve principales rubros agropecuarios de la provincia de Chiriquí reflejan déficit.
El café cayó 25%, arroz mecanizado (38.09%), cebolla (36.80%), palma aceitera (11.0%), papa (3.02%), plátano (61.70%), ganado vacuno (4.90%) y poroto (66%). El único rubro que subió fue la leche Grado C, un 51.20%.
Watts advirtió que de no derogarse la Ley de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), los números seguirán en rojo y que ya han perdido la esperanza.
En el país hay al menos nueve leyes y decretos leyes que se han promulgado en los últimos 10 años para estimular al agro (14 desde la creación del Ministerio de Desarrollo Agropecuario), pero algunas de estas leyes están sin reglamentar y otras no vienen acompañadas de los recursos oportunos para su implementación.
Mientras tanto, otras carecen de divulgación oportuna y eficiente. Todo esto provoca incertidumbre y baja credibilidad en el productor sobre las reales intenciones de las políticas hacia el agro.
El informe de la Unachi revela que un 75% de los productores encuestados considera que en poca o en ninguna medida las leyes agropecuarias le han beneficiado o estimulado.
El documento también muestra que los problemas del agro se están viendo y analizando como un problema coyuntural, cuando en realidad es un problema estructural que está afectando, significativamente, la seguridad y soberanía alimentaria.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Eduardo Enrique Carles, en las sesiones de la conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), realizada en Roma, Italia, destacó los avances que a su juicio ha tenido el país en materia de agricultura sostenible.
"Hemos tenido logros en el 2017 de fortalecimiento en el marco jurídico del derecho humano a la alimentación, la facilitación del comercio y el acceso oportuno y sostenible a los alimentos mediante políticas de agricultura familiar", enfatizó.
Sin embargo, los productores han llegado a la conclusión de que las políticas de gobierno son carentes y están tomando algunas acciones para mejorar la situación por medio de la capacitación y utilización de nuevas tecnologías para garantizar aumento de la producción.
Además, la escasez de mano de obra ante la emigración de los productores hacia la ciudad, los programas sociales del Gobierno y la baja calificación de las leyes existente son parte de las mayores limitaciones.
