El Gobierno británico anunció ayer planes para prohibir a las empresas, incluidas las aerolíneas, que cobren un cargo adicional excesivo a sus clientes por el pago con tarjeta cuando hacen sus compras por internet.
Con la elaboración de esa nueva legislación el Reino Unido se adelanta a la implementación de una directiva europea con el mismo fin, que entraría en vigor en 2014, según se señala en un comunicado emitido hoy por el Ministerio de Economía.
El Gobierno británico solo permitirá a las compañías trasladar a sus clientes justo el coste que ellas tienen por efectuar la transacción con tarjeta, pero no cargos adicionales.
La prohibición, que entrará en vigor durante 2012, afectará a todos los sectores comerciales y a todos los mecanismos de pago, apunta la nota. Esta medida resulta una queja por los consumidores.