La aseveración de que la pobreza en el país ha disminuido y las nuevas promesas de ayuda social, por parte del Gobierno, son catalogadas como acciones populistas contradictorias que afectan a la clase trabajadora del país, de acuerdo con algunos especialistas.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a través de un comunicado, aseguró, esta semana, que al mes de marzo de 2016, un 22.1% de la población panameña se encontraba en situación de pobreza, lo que representa una disminución de 0.9 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del 2015.
Detalló, además, que el estudio, que mide los niveles de pobreza y la distribución de los ingresos, atribuye esta reducción de la pobreza principalmente al crecimiento económico sostenido y a los programas sociales que se están ejecutando, como Red de Oportunidades, Ángel Guardián, $120 a los 65 y Beca Universal.
Sin embargo, la economista Irene Giménez destacó ayer en un medio local que si el país está creciendo, los subsidios o ayudas deben ir disminuyendo, pero se observa todo lo contrario.
"Las ayudas a las personas que realmente lo necesitan se deben hacer por medio del subsidio focalizado, el que debe ser temporal, pero actualmente son eternos y se multiplican, el Estado perpetúa a las personas en la pobreza, no les permite crecer y les quita su dignidad.
Giménez hizo referencia a las 100 mil viviendas gratis que anunció Varela, estimando que si 5 personas habitan en cada casa, serían 500 mil personas las beneficiadas, pero como nada es gratis, esto representa que el 20% de la población vive de lo que produce el 80%.
Las declaraciones de Giménez se dieron luego de la intervención del ministro de Vivienda, Mario Etchelecu, quien reiteró que se construirán las 100 mil viviendas para personas que viven en pobreza, de manera que no tienen cómo comprar una vivienda ni materiales de construcción, pero que cuentan con un terreno.
22.1%
de la población vive en pobreza.
1,000
millones anuales.
