Como insólito e increíble califica la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa) la iniciativa del Gobierno de dar en concesión el lago Bayano.
Las próximas guerras en el mundo serán por las fuentes de agua, por lo que todos los gobiernos están tratando de ver cómo las preservan, manifestó Pedro Acosta, presidente del gremio de consumidores.
Frente a esta realidad, el hecho de que el Gobierno panameño vaya a dar en concesión una fuente de agua es increíble, insólito, cuando el trabajo lo puede hacer un gobierno eficiente, destacó Acosta.
A juicio del representante de los consumidores, el Estado no debe renunciar a la pertenencia del agua en toda su cadena, es decir desde la fuente hasta su procesamiento.
Según Acosta en este siglo no hay cabida para pensar en concesionar una fuente de agua.
La reacción del representante de Uncurepa se une a la de economistas, ambientalistas y diputados que ven en la iniciativa del Gobierno una intención de hacer negocio con la necesidad de la población, justamente en momentos en que el país atraviesa por una crisis de agua.
Especialistas aseguran que el Gobierno busca “privatizar el agua”, aunque las autoridades han señalado que no es así.