El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció formalmente la autorización concedida a la empresa TransCanada para construir el polémico oleoducto Keystone XL y consideró que "es un gran día" para los trabajadores estadounidenses y para la independencia energética del país.
El mandatario compareció en el Despacho Oval con el presidente de TransCanada, Russ Girling, y se ofreció a llamar a las autoridades locales del estado de Nebraska para agilizar los últimos trámites del proyecto, rechazado por el expresidente Barack Obama y por grupos ecologistas de Estados Unidos.
Trump consideró que la autorización concedida a TransCanada abre una "nueva era" en la política energética de Estados Unidos y reducirá su dependencia de petróleo extranjero.
El presidente elogió la "gran tecnología" del "increíble" oleoducto que quiere construir TransCanada y consideró que es "mucho más seguro" llevar petróleo por una tubería que a través de otras formas de transporte, como camiones, una idea con la que difieren los grupos ecologistas.
