Para Roberto Pineda, vicepresidente de la Unión de Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME), el tope de $36 mil en la facturación para hacerse acreedor al crédito fiscal, equivalente al 100% del costo de la impresora, es atinado subirlo hasta los $75 mil.
“Yo no sé cómo salió esa cifra porque la misma ley de las pymes indica que una microempresa es aquella que factura hasta $150 mil al año; lo justo o salomónico hubiese sido dejarlo a la mitad de ese rango para las empresas que facturen hasta $75 mil”, señaló Pineda.
El vicepresidente de UNPYME contó que el tope de los $36 mil fue sugerido por la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa. Detalló, que empresas que tienen ingresos por arriba de los $75 mil sí pueden permitirse el esfuerzo de invertir en las impresoras con la ayuda en parte del crédito fiscal, pero por abajo de ese rango muchas compañías están sobreviviendo.
Recomendó hacer un estudio a fondo del tema.