La importancia de crear una cultura en los productores para que pongan en práctica procesos agropecuarios que aumenten la rentabilidad, se hace cada vez más urgente en el país ante el decrecimiento de este sector, asegura el Centro Nacional de Competitividad.
En Panamá, la producción tradicional que emplea escasa tecnología ocupa un segmento importante, como en el caso del arroz, donde el 36% de la producción del periodo de siembra 2015/16 se realizó a chuzo, lo que representó un rendimiento de 16 quintales por hectárea.
El rendimiento a máquina fue 6 veces mayor: 96 quintales por hectárea. En el maíz, la ausencia de medios técnicos en la producción es mayor. El 57% de la siembra fue a chuzo.
A máquina generó rendimientos cuatro veces mayores, 59 quintales por hectárea, que la siembra a chuzo, 16 quintales por hectárea, en el referido periodo. En el primer trimestre de 2017 el sector decreció uno por ciento.
