El presidente del Consejo Europea, Herman Van Rompuy, dijo ayer que la Unión Europea (UE) debe preguntarse si debe ir más allá en la disciplina fiscal e introducir sanciones más duras como suspender los derechos de votos, “mutualizar” de forma limitada la deuda o intervenir en los presupuestos nacionales.
En su intervención ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Van Rompuy confirmó que en la próxima cumbre del Consejo Europeo presentará un informe "interino" con una hoja de ruta para mejorar la gobernanza económica y la posibilidad de acometer "cambios limitados" en el Tratado de Lisboa.
En marzo o junio del próximo año entregará a los Estados miembros su informe final, señaló.
Van Rompuy recalcó que se pueden hacer muchos cambios dentro del Tratado, pues un cambio de la Carta Magna de la UE requerirá la "certificación unánime" de cada Estado Miembro. "Cambios institucionales no son un sustituto para responder a la crisis financiera inmediata", advirtió.
El presidente del Consejo basará sus propuestas en tres elementos: mejorar la disciplina fiscal, fortalecer la convergencia económica y profundizar la unión.