El Confabulario
El Confabulario – 1 de enero de 2014
El Municipio de Panamá funcionará por tercer año consecutivo con el último presupuesto aprobado durante la gestión del exalcalde Bosco Ricardo Vallarino.
Por segunda ocasión, la alcaldesa Roxana Méndez no logró que el Consejo Municipal, dominado por la bancada opositora del Partido Revolucionario Democrático (PRD), le diera aval a su planificación de gastos e ingresos para 2014, que ascendía a 115 millones de dólares.
Para el perredista y expresidente del Consejo Municipal, Javier Ortega, la no aprobación del presupuesto se debe a la poca disposición de la alcaldesa Méndez, quien no se ha interesado por realizar un acercamiento.
“Cuando se nos presenta, lo rechazamos; los dos últimos años ha sido así. A Méndez le da lo mismo”, sostuvo Ortega, al señalar que tras no darse la justificación del monto, el presupuesto seguirá siendo el mismo de años anteriores.
“Quienes tienen que hacer el esfuerzo son ellos; nos toca una acción beligerante. Asumimos que no le importaba a Méndez”, indicó.
Según el abogado panameñista Alejandro Pérez, ciertamente el Concejo se ha politizado, y parte de esa predisposición se debe en gran parte a los representantes del PRD.
“Es impedir que la alcaldesa haga con el Municipio, lo que está haciendo el presidente Ricardo Martinelli con el país”, indicó.
Pérez agregó que la acción de los concejales ha sido únicamente evitar las inversiones de la alcaldesa, para así limitar el trabajo del Municipio. “Son problemas políticos partidistas”, dijo.
Según el abogado, la renovación es importante, ya que las comunidades deben tener acceso a las obras y beneficios. “La solución vendría por un cambio en la Constitución o de tipo electoral. Votar por representantes con afinidad al candidato a alcalde con más opciones, así no se oponen a todo. Esto es un retraso para el distrito”, concluyó.
En noviembre pasado, la alcaldesa Méndez presentó ante el Consejo Municipal el presupuesto de rentas y gastos para la vigencia fiscal 2014, del cual 60% era para funcionamiento y el resto destinado para el renglón de inversión.