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El Confabulario – 1 de julio de 2012

Aminta Bustamante (aminta.bustamante@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Contrario a lo dispuesto en el Código Electoral, de garantizar una efectiva participación política de la mujer, solo el 13% de los puestos directivos en los partidos políticos son ocupados por representantes del sexo femenino.

Partidos con mayor o menor cantidad de adherentes no escapan a esta realidad. En el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Democrático (PRD) solo hay una mujer.

En el partido Cambio Democrático (CD), cinco mujeres pertenecen a la directiva; mientras que en el Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (Molirena), cuatro mujeres forman parte de la directiva y en el Partido Popular (PP) solo hay dos.

Un 11% de la Junta Directiva del PRD es mujer, en tanto, en el Molirena la participación del sexo femenino es representada con un 9%. En CD, la representatividad de la mujer es de un 18%, mientras que en el Panameñista no existe una sola mujer, de 11 miembros que la conforman.

El único colectivo que cumple con la representatividad que establece el Código Electoral es el PP, con un 30%.

La razón de la poca participación de las mujeres en cargos relevantes dentro de los colectivos políticos se encuentra sumergida en opiniones a favor y en contra. Por ello, surge la interrogante de si existen obstáculos o desinterés por este tema en los partidos.

Por un lado, hay quienes consideran que son más las limitaciones para que la mujer logre ocupar un cargo de gran importancia en el colectivo al cual pertenece que las oportunidades que tiene.

Mientras, otros alegan que sí existen las oportunidades, entre estas, las capacitaciones que ofrecen los partidos con fondos del financiamiento público, del que se destina un 10% para la formación de la mujer, tal cual se establece en el Código Electoral.

Para la exdiputada y vicepresidenta del PP, Teresita Yániz de Arias, no es que no exista la participación femenina, sino es que falta la motivación por parte de algunos partidos para que las mujeres se atrevan a participar de las actividades políticas.

Yániz de Arias, quien también forma parte del foro de mujeres de partidos políticos, manifestó que en la directiva de su colectivo se trabaja en pro de las capacitaciones de formación tanto en hombres como para mujeres.

Agregó que uno de los obstáculos más grandes de la mujer en la política es el “modelo de ser mujer”, ya que mantienen un compromiso con la familia y el trabajo.

De 1954 hasta 2009, solo 54 mujeres han logrado ocupar una curul dentro del Órgano Legislativo. En comparación con esos 13 periodos que han transcurrido, 707 hombres han sido diputados.

Sin embargo, para el analista Edwin Cabrera, la participación tanto de la mujer como del hombre en la vida política sí existe, pero sostiene que no hay en todas las personas el mismo ímpetu de proyección dentro de la política.

“Va a depender de cada quien si quiere participar o no como un miembro activo o pasivo de su colectivo, ellos son los que decidirán hasta dónde quieren llegar en política”, acotó.

En cambio, para Elia de Tulipano, dirigente del partido Molirena y del Foro de Mujeres de Partidos Políticos de Panamá, todavía persisten las limitaciones dentro de los partidos con respecto al rol de participación que debe desempeñar la mujer.

Indicó que de nada sirve que las mujeres se inscriban en los partidos y se capaciten si las organizaciones del mismo no las toman en cuenta.

A pesar de que las mujeres han tenido avances en su papel dentro de los colectivos, insisten en que se les deben abrir más espacios.

Las quejas de las mujeres llevaron a que la Comisión Nacional de Reformas Electorales propusiese que los partidos deberían postular en las elecciones, tanto internas como generales, a un 50% del sexo femenino.

La propuesta de paridad de géneros abrió un nuevo debate, una vez llegó a la Asamblea Nacional, donde tras más de un año aún no se discute.

Diputados e incluso diputadas rehúyen a este debate manifestando abiertamente en más de una ocasión que las mujeres tienen que salir a buscar sus votos si quieren hacerse espacio con una candidatura dentro de los partidos.

Marilyn Vallarino, diputada de CD, dijo que más que estar buscando paridad de géneros se debe implementar capacitaciones de verdad y no lo que calificó como un “negociado” que es utilizado por muchas personas que imparten los seminarios para lucrar.

Otro a favor de que no existen limitaciones dentro de los colectivos políticos para las mujeres es el analista Mario Rognoni, quien dijo que derechos igualitarios, pero si ellas no tienen interés de participar no se puede hablar de paridad”.

Los avances de la participación de la mujer empiezan en 1923 cuando se crea el Partido Nacional Feminista, impulsa procesos de reformas legales que reordenen las relaciones de las mujeres con el Estado. En 1941 se establece el sufragio municipal censitario, concediendo privilegios a mujeres con algún grado de instrucción.

En 1946 se establece en la Constitución Nacional de Panamá el derecho universal de las mujeres a elegir y ser elegidas, la igualdad de derechos para las mujeres y los hombres.



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