El Confabulario
El Confabulario – 1 de julio de 2012
Eira González, de 20 años, todavía tiene fresco el recuerdo de aquel 7 de diciembre de 2010, cuando la crecida del río Bayano arrasó con la comunidad donde creció. 22 meses después, y aunque no hubo muertos, invoca la escena como la “peor tragedia de sus vidas”.
La demostración más clara para comparar las penurias por las que han atravesado las 73 familias alojadas en el albergue temporal de El Llano en Chepo, es la especie de contaminación colectiva adoptada por los afectados a la "resignación y a la esperanza de mejores días”.
Mientras transcurre el tiempo entre las labores domésticas, niños en la escuela y hombres que trabajan por el sustento diario, a metros del albergue se levantan 140 nuevas viviendas permanentes.
El proyecto en construcción por diez millones de dólares le hace contraste al lugar, que se mantiene entre las abandonadas casas de la comunidad que todavía guardan el rastro de la crecida del río y el albergue temporal que ofreció como respuesta temporal el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) a un costo de un millón de dólares.
Roberto Frías (67 años), uno de los albergados, ve de cerca la construcción de la obra y dice que se trata de un consuelo que los anima a seguir soportando las inclemencias del lugar, porque “nunca hay agua permanente, los tanques sépticos se han desbordado dos veces y el calor es insoportable”.
“Ni modo. Si aguantamos lo mucho, podemos esperar lo poco”, dice Frías, quien además lamentó que la tragedia los haya dividido. Un grupo de 34 familias prefirió regresar al pueblo bajo su propio riesgo, aduciendo lentitud en el proceso de respuesta del MIVIOT y la necesidad de continuar con su labores de agricultura para la subsistencia.
En la entidad, Manuel Soriano, jefe de proyectos especiales, defendió el atraso en la entrega de las obras por el proceso que debe completarse en la construcción de este tipo de inversión, pero que se trata de nuevas viviendas ubicadas en 20 hectáreas de terreno con un avance del 50%.
Cada vivienda de 42 metros cuadrados está dentro de un lote de 50 metros cuadrados. El doble de lo que se acostumbra en los residenciales privados.
Ricardo Guevara, representante de la empresa constructora Conceptos y Espacios S. A, explicó que la obra avanza sin contratiempos para entrega en enero de 2013. Sin embargo, admitió que la dificultad está en la identificación para la toma de agua que abastecerá al nuevo residencial.
“Se han aplicado tres pruebas de pozos subterráneos y no ha dado resultados por lo arcilloso del lugar”, pero se concretó con el Ministerio de Salud extraer el agua para el suministro del río Terable, ubicado a siete kilómetros del lugar.
de una tragedia
- personas damnificadas en El Llano, dejó la crecida del río Bayano en 2010.
- hectáreas de terreno se utilizarán para la construcción de la nueva comunidad.
- familias residen en los albergues temporales en la espera de una respuesta permanente.