El Confabulario
El Confabulario – 14 de abril de 2013
El auxilio temporal que ofrecerá la Alcaldía de Panamá al sistema de transporte metrobús en la capital se empantanó en la Contraloría General de la República, e impidió que mañana se inicie con el servicio como se planificó.
La alcaldesa Roxana Méndez confirmó que "no se puede recibir el servicio de la empresa (Interbús) hasta que el contrato cuente con el refrendo de la Contraloría".
La falta de este refrendo echó al traste la planificación municipal de iniciar con el servicio de transporte gratis desde mañana en los 21 corregimientos del distrito. Méndez enfatizó que sin el refrendo "no podemos iniciar. Pero, estamos listos con el resto de la logística".
Méndez explicó que “fue el jueves cuando se envió el contrato directo para su refrendo a la Contraloría, luego de hacer los recorridos en el Ministerio de Economía y Finanzas”.
Sin embargo, el visto bueno de la contralora Gioconda de Bianchini no se dio el día viernes, lo que frenó la puesta en circulación de los 50 buses que se utilizarían para aliviar por diez días las quejas de los usuarios del metrobús.
Mientras se concreta el trámite municipal, Mi Bus cumple un mes de estar operando al 100% el transporte público, dentro de un sistema colmado en quejas y envuelto en un sinnúmero de estrategias que las autoridades responsables del proyecto de modernización rebuscan para apaciguar las molestias.
El aumento de los sitios de recarga, instalación de paradas temporales en los sitios de mayor demanda, vigilancia en la frecuencia a través de 40 fiscalizadores, sanciones y llamados de atención a los directivos de Mi Bus, son algunas de las medidas aplicadas durante el primer mes.
Los grupos empresariales se pronunciaron por las repercusiones que tiene el problema en la actividad económica. “Faltó planificación y coordinación en la implementación del metrobús”, fue la conclusión.
Por su parte, los voceros de los usuarios coinciden en que “se trata de una desmejoría total del servicio”. Aydee Paredes de Chiu, representante de los usuarios ante la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), llamó al metrobús “un remedio que hasta ahora resultó peor que la enfermedad”. La dirigente hizo alusión a los empujones, las horas de espera, las amanecidas en las paradas a falta de buses y a las horas de sueño que la gente sacrifica para llegar a tiempo a los destinos.
En tanto, la ATTT sigue en mora en cuanto al informe de fiscalización que se utilizaría para medir la efectividad de la frecuencia horaria de los buses. Según Roberto Moreno, la multa diaria de mil 148 dólares se mantiene.
En su defensa el gerente de Mi Bus, Miguel Cardona, señala que el servicio reporta una mejora sustancial, y se justifica en que la frecuencia de los buses en las paradas intermedias está relacionada al tráfico, por el impacto de las obras viales. “Las unidades están circulando a una velocidad tremendamente baja de 9 kilómetros por hora”.
Mañana los directivos de Mi Bus volverán a la Comisión de Transporte para responder un cuestionario de 12 preguntas efectuado la semana pasada por los diputados.