El Confabulario
El Confabulario – 16 de diciembre de 2012
Técnica de elaboración
- Un promedio de dos días se tarda en hacer las colchas. Primero se hace un molde cuadrado de cartón de tamaño 12 x 12 o 15 x 15 pulgadas. Se le hacen cortes como flecos en los cuatro lados, que son los que se unirán con el otro cuadrante por medio de un nudo.
- Los nudos no se deben apretar para que la colcha quede suelta. La pueden hacer niños pequeños sin riesgo.
Las primeras colchas hechas sin aguja ni hilo las estrenarán las familias de Hato Chamí, en la comarca Ngäbe Buglé, como regalo de Reyes en el año 2013, gracias a la solidaridad de múltiples manos.
Ayer, la fuerte lluvia no pudo con el compromiso de un grupo de educadores, personal administrativo y estudiantes del Programa Fe y Alegría que con sus manos unían multicolores cuadrados perfectos, desflecados en sus laterales para hacer las uniones.
A la tarea se sumaron ayer visitantes, quienes querían conocer la técnica para enseñarles a los suyos.
Una de ellas fue Aura de Apolayo, quien llevó a su nieta para que viera cómo se hacía en los tiempos de su mamá y abuelita, con la diferencia de que eran cosidas, pero le intrigó cómo se hacían sin costuras.
Ana Luisa Tordesilla Herrera, una egresada de Fe y Alegría de la promoción de 1973, al enterarse de la actividad trajo dos colchas para donarlas. Está muy agradecida con lo que aprendió allí, que le ha servido para educar a sus dos hijos como modista profesional.
Ahora, colabora enseñando a otros jóvenes no solo su arte sino lo que aprendió en el curso “Aprender a enseñar”, para ayudarlos a salir de situaciones adversas.
Aylín Castillo, coordinadora de Pastoral de Fe y Alegría, dijo que la técnica la vio por internet y decidieron aplicarla, porque además de ser un bonito regalo, permitía utilizar retazos de ropa, suéteres, partes de toallas y era una terapia para integrar a los jóvenes con problemas y sus familias.
La primera prueba la hicieron en octubre y decidieron lanzar una campaña.
Luego promovieron un concurso entre estudiantes de varios cursos. Por ejemplo, el grupo de Hotelería y Cocina del Centro Profesional y Técnico, padre Joaquín López y López, hizo una presentación.
“Es la primera vez que hacemos esta actividad, la que empezaron a promover a nivel de los centros, porque además de ser solidaria con los ngäbes, saca a flote las destrezas de los jóvenes que comparten con sus familias”, aseguró Castillo.
Apelan a su solidaridad con alimentos, ropa, medicamentos y otros enseres, que pueden llevar a Fe y Alegría, en el Ingenio, Betania, hasta el 5 de enero.