El Confabulario
El Confabulario – 19 de agosto de 2012
Recomendacionesde una madre
- Evaluar a los niños y buscar una escuela donde puedan desarrollar ese potencial.
- Meterlos en cursos de verano, pero no para reforzar áreas.
- Entender que ser genio no es saberlo todo y ayudarlo a desarrollar el área que le gusta, de lo contrario, esa capacidad se duerme.
Delgado es madre de Jesús Alberto, de 10 años, y Angie Gabriela Cárdenas, de 6, ambos tienen altas capacidades.
Graciela recuerda hechos curiosos que le sucedieron con Jesús Alberto: a los tres meses de edad este dijo “mamá”, y a los 3.5 años le preguntó, mientras lo bañaba, cómo funcionaba la luz. A esta misma edad se memorizó un cuento, a tal punto que quien lo veía pensaba que leía, porque hacía los puntos y las comas igual que en el relato.
Graciela manifestó que cuando estudió en kinder le fue difícil; la maestra le enviaba notas constantemente porque el niño no quería hacer las cosas, a tal punto que culminado el año hizo el esfuerzo y lo cambió a una escuela privada, porque se aburría mucho y no quería asistir a clases.
En 3° volvieron las notas, el niño le decía que no tenía sentido copiar del tablero si en el libro decía lo mismo.
Angie, cuenta Graciela, se destaca por ser una chica muy despierta. “A ella desde muy pequeña le gusta la cultura y es más sociable, entabla conversación con cualquier persona”, manifestó.
Se destaca en lo verbal, tanto, que en la graduación de kinder dijo el discurso.
Su madre dice que es como un procesador de computadora: veloz. Agarra las cosas muy rápido, es capaz de procesar y comprender la información rápidamente.
A diferencia de Jesús, Angie es más sociable. Durante los fines de semana, desde que sale el sol hasta que se oculta, están en diversas actividades, puesto que son niños a los que hay que tenerles ocupados para que no se aburran.