Imagen
Confabulario
Glosas

El Confabulario

El Confabulario – 27 de enero de 2013

José Alberto Chacón (jose.chacon@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Es sábado, temprano, y las manecillas de un cansado reloj público parecen caminar lento. Allí, cerca de las escalinatas del edificio de la administración, en Balboa, en un terreno histórico para los panameños, dos mil niños empuñan sus pinceles esperando la señal para trazar sus sueños.

Organizado por la Fundación Olga Sinclair, cientos de chicos de la capital participaron ayer del megataller “Pintando el Panamá de mis Sueños al Estilo Van Gogh”, el tercero de estos eventos realizados por la reconocida artista.

Mientras los rayos del sol se iban escurriendo sobre las pencas de las palmeras que rodeaban el paseo, la manecilla más corta del reloj se ancla en la hora 9:00. Es justo el momento en el que una delgada voz da la bienvenida a los invitados que se sientan sobre el césped: tanto padres como hijos ponen a cabalgar la imaginación.

También se organizó un concurso, y mientras la acuarela se regaba, una paleta de colores humanos se apoderaba del sitio. El sonido de las avionetas, que sobrevolaban las cabezas de los pintores, era algo así como el ruido de un moscardón. Y es que el sentido auditivo de los presentes fue mimado con joyas clásicas del jazz, bossa nova, ópera y un sinnúmero de piezas escogidas de la colección personal de Sinclair. "Padam... padam... padam... / Il arrive en courant derriére moi/ Padam... padam... padam...”, cantaba una señora con sombrero de alas grandes que suspiraba con el tema de la “vedette” francesa Edith Piaf.

El tiempo transcurría lento, mas no la brisa inquieta que hacía bailar la docena de “banners” (de tamaño grande) en las que se apreciaban obras de Vincent Van Gogh. También danzaba la bandera del edificio de la ACP, que fue plasmada por muchos de los jovencitos en sus cartulinas. “Esto me encanta, los niños conocen sobre arte y los aleja de los vicios de la sociedad”, relató Vanessa, una mujer que se levantó a las 6:00 de la mañana y llevó a sus tres hijos al evento.

Otro feliz padre dijo que llegó desde Vacamonte y aprovechó su día libre para estar con su hijo. “Esta es la segunda ocasión que vengo, es una idea fantástica acercar a los más pequeños al mundo del arte”.

Había también personas de Las Cumbres, San Francisco, Albrook, Betania, Paitilla, Juan Díaz y otros sectores. Al mediodía, el calor del sol empezó a derretir el ánimo de los chiquillos, entonces fue cuando se dio paso a la escogencia de 22 obras finalistas. “Haremos un concurso final donde participarán 40 niños de entre 14 y 18 años, en febrero, en el hotel Trump”, contó Sinclair.

De ese certamen saldrán 10 ganadores que se irán con la artista plástica a Amsterdam, París y Ginebra para conocer los grandes museos y galerías.

Minutos después de la selección de los finalistas fueron esfumándose las risas, los colores y los pinceles. Pero quedó un hombre, sentado sobre un “cooler”, feliz, emocionado porque le habían regalado unas gafas de diseñador y debido a que la venta de sus aguas y gaseosas le permitiría llevar un bocado a su mesa. “El otro año traigo a mis hijos”, sentenció.



Edición Impresa

Viernes 7 de agosto de 2026